María Cristina Botelho Mauri
He recibido con mucho agrado por vía de internet el libro que recientemente va presentando Juan Carlos Salazar del Barrio, periodista y académico de número de la Academia Boliviana de la Lengua. Me refiero a “Presagios”, un título como si fuese una metáfora poética, porque encierra muchas situaciones que en los textos de Juan Carlos Salazar destacan, no es solamente la intuición o premonición, es algo que va más allá, es la sensación de que algo está a punto de suceder.
Juan Carlos conversa con un ayer que parece hoy, las supersticiones siguen siendo el aviso prematuro de una buena o una mala noticia. De tradiciones se ha nutrido la historia de Latinoamérica y de allí es que se han escrito grandes narraciones, ya sea cuento, novela, ensayo o crónica. En este caso particular, la crónica se convierte en un regreso de la memoria y es relatada de manera magistral.
Estos relatos están escritos con un lenguaje sencillo, acudiendo a las muletillas del habla popular boliviano, como son los mineros y la voz del mismo narrador. Son textos donde el realismo mágico despliega sus alas y vuela. Contagia a cada lector la sensación de que los tiempos que se narran perviven. Se toca la sensibilidad de una manera tan extraordinaria que sería imposible olvidar.
En estos textos aparecen personajes conocidos, pero también olvidados, como Raúl Shaw Moreno que reaparece mediante los versos de algunos boleros. Entonces, la música se hace cargo para refrescarnos la memoria. También la política tiene mucho que ver en la escritura de Juan Carlos Salazar y una constante, los curas o las alusiones religiosas.
Son textos breves como lo es el volumen del libro, sin embargo, la riqueza narrativa y descriptiva de paisajes, situaciones y personajes está muy bien lograda. Es una referencia de un ayer que regresa y sorprende.
“La bicha”, especialmente me pareció el mejor de todos los relatos. Sin desmerecer a los otros, es el que más me ha conmovido.
Es una escritura de la memoria, el regreso y la fábula. Etapas históricas marcadas por la fatalidad. Hay dolor, impotencia y realismo.
Indiana, 23 de mayo de 2026.-