¡Qué manera tan original de presentar un libro!

Mery Vaca

Qué manera tan original de presentar un libro. Tenía que ser un libro gatuno.

Liliana Carrillo leía fragmentos y preguntaba a Gato Salazar, el autor, sobre sus vivencias en torno al personaje perfilado. Mientras tanto, Marcos Loayza iba retratando a los asistentes y todos podíamos ver en tiempo real el avance de su trabajo.

Se trata del libro Genio y Figura, que ahora empiezo a disfrutar.

Felicidades a Gato y a Marcos, quien también ilustra cada personaje del libro. Casi olvido contarles que nos hicieron reír y recordar por partes iguales.

Facebook – 19 de marzo de 2025.

https://www.facebook.com/juan.c.salazar.7568

La UCB celebra el nombramiento de Juan Carlos Salazar en la Academia  Boliviana de la Lengua

Portal de la UCB

“Me dirijo a usted para hacerle llegar mis más cálidas felicitaciones por su ingreso como miembro de número a la Academia Boliviana de la Lengua”. Con estas palabras, el Rector Nacional P. José Fuentes Cano, en nombre de toda la comunidad de la Universidad Católica Boliviana «San Pablo» (U.C.B.), felicitó a Juan Carlos Salazar del Barrio por su reciente nombramiento como miembro de tan importante institución a nivel mundial.

Juan Carlos Salazar es periodista, escritor, docente y, desde el año 2020, Director de la Carrera de Comunicación Social de la U.C.B. Sede La Paz. Es un orgullo sin precedentes para nuestra universidad, no solo por su amplio recorrido profesional en el campo de la docencia y las letras, sino también porque formó parte de la primera promoción que se graduó con el título de Periodista en nuestra casa de estudios en 1970.

Tanto la Real Academia Española como la academia boliviana asignan a sus miembros una silla con el nombre de una letra, ya sea mayúscula o minúscula. En este caso, Juan Carlos Salazar tomará dentro de la academia la silla “Ñ”, lo cual, según sus palabras, es un honor por dos razones: “Primero, porque esa silla, que es de por vida, la ocupó ‘Paulovich’, Alfonso Prudencio Claure, durante 30 años. Y claro, la silla estaba vacante desde su muerte y me la asignaron a mí. Supongo que también porque soy periodista, pero también porque la letra Ñ es la letra más emblemática de nuestra lengua… Yo recuerdo que la entonces Comunidad Económica Europea quiso suprimir la letra Ñ para uniformar el teclado de las computadoras en toda Europa y hubo una protesta generalizada en España y América Latina… Fue una gran defensa y, al final, la Comunidad Europea no suprimió la Ñ. Por eso, para mí, es una doble satisfacción, por estas dos razones”.

La distinción a Salazar se debe, sin duda, a su gran trayectoria como periodista en nuestro país y a toda su vasta obra bibliográfica, la cual detallamos más adelante. Su postulación fue presentada por la poeta y narradora María Cristina Botelho Mauri y la filóloga Tatiana Alvarado Ordorica.

En la ceremonia de ingreso, que se llevará a cabo el 19 de septiembre de 2024 en la Asociación de Periodistas de La Paz, Juan Carlos Salazar presentará su discurso titulado “Periodismo y literatura, orillas de un mismo río”, con el que busca demostrar que “el periodismo y la literatura son hijos de la misma madre, la narrativa”.

Juan Carlos Salazar del Barrio en pocas palabras

Periodista, escritor y docente universitario.

Egresó en 1970 del Instituto Superior de Ciencias y Técnicas de la Opinión Pública de la Universidad Católica Boliviana (UCB), antecedente de la actual carrera de Comunicación Social. En 1970 obtuvo el título de Periodista en Provisión Nacional, otorgado por el Consejo Nacional de Educación Superior de la Universidad Boliviana. Tiene un diplomado en Política y Comunicación en Democracia de la UCB.

Cofundador de la Agencia de Noticias Fides (ANF), en 1964; miembro de la redacción fundacional del diario Hoy de La Paz (1969). Realizó prácticamente toda su carrera profesional en el exterior, entre 1971 y 2010. Fue corresponsal de la Deutsche Presse-Agentur (DPA) en Argentina, México, Centroamérica y Cuba, entre 1971 y 1998, y editor internacional del diario Excélsior de México, entre 1976 y 1977. Dirigió el Servicio Internacional en Español de la agencia DPA durante doce años, entre 1999 y 2010, con sede en Madrid. A su retorno a Bolivia, dirigió durante tres años el diario Página Siete (2013/2016).

Desde diciembre de 2020, dirige la Carrera de Comunicación Social de la Universidad Católica Bolivia (UCB) de La Paz.

Es autor de Semejanzas (Plural, 2018), un libro de semblanzas de personajes que conoció a lo largo de su carrera profesional, del libro de cuentos Figuraciones (Plural, 2021) y del libro de crónicas A la guerra en taxi (Plural, 2023). Es coautor de los libros de crónicas La guerrilla que contamos (Plural, 2017), Che: Una cabalgata sin fin (Página Siete, 2017) y Prontuario (Editorial 3600, 2018), y de los libros de historia de periodismo De buena fuente (2010), Presencia, una escuela de ética y buen periodismo (Plural, 2019), El periodismo en tiempos de dictadura (Plural, 2021) y Contra viento y marea (Plural, 2024).

En 2016 recibió el Premio Nacional de Periodismo. En 2010 fue elegido en Madrid entre las 100 personalidades latinas de España (“100 Latinos”), como reconocimiento a su contribución al desarrollo de las relaciones iberoamericanas. La Asociación de Periodistas le concedió en 2014 la Medalla “Daniel Sánchez Bustamante” a la Formación de Periodistas. Como docente de la UCB, recibió las distinciones Al Mérito Docente (2012) y A la Excelencia Docente (2018, 2019 y 2022).

RN 19.09.2024

Juan Carlos Salazar es el nuevo miembro de la Academia Boliviana de la Lengua

Brújula Digital

La Academia Boliviana de la Lengua, correspondiente de la Real Academia Española, incorporó a Juan Carlos Salazar del Barrio como nuevo miembro de número, ocupando la emblemática silla «Ñ».

La ceremonia, realizada este jueves por la noche en la Asociación de Periodistas de La Paz, destacó la trayectoria y el aporte de Salazar al periodismo y la literatura en Bolivia.

Durante su discurso titulado “Periodismo y Literatura, orillas de un mismo río», Salazar reflexionó sobre la profunda relación entre ambas disciplinas, señalando que «el periodismo y la literatura son dos orillas de un mismo río, unidas por la narrativa».

Destacó que muchos periodistas, como él, cruzaron de una orilla a la otra para incursionar en la ficción sin abandonar la crónica, una especialidad a la que le guarda “gran afecto”.

Salazar también expresó su satisfacción por ocupar la silla «Ñ», que anteriormente perteneció durante 30 años al destacado periodista y escritor Alfonso Prudencio Claure, más conocido como Paulovich.

«Es un honor heredar esta silla, no sólo por lo que representa la letra ‘Ñ’ para nuestro idioma, sino también por la trayectoria de quien la ocupó antes», comentó.

La respuesta al discurso de ingreso estuvo a cargo de Mariano Baptista Gumucio, exdirector de la Academia, quien elogió la elección de Salazar, calificándolo como «un candidato solvente y con credenciales únicas».

También resaltó la extensa trayectoria internacional de Salazar, quien trabajó como corresponsal de la agencia alemana de noticias en varios países, especialmente en España, donde fue reconocido como una de las 100 personalidades latinas más influyentes.

Salazar cubrió algunos de los momentos más relevantes de la historia reciente de América Latina, incluyendo la guerrilla del Che Guevara en Bolivia y los conflictos en Centroamérica y el Cono Sur.

Su experiencia como periodista se complementa con su faceta de escritor, habiendo publicado varios libros de crónicas y cuentos, como «La guerra en taxi», «La guerrilla que contamos», «Semejanzas», y «Figuraciones». Actualmente, es director de la carrera de Comunicación de la Universidad Católica Boliviana “San Pablo” de La Paz y trabaja en nuevos proyectos literarios, mientras continúa cultivando su amor por la crónica.

La Academia Boliviana de la Lengua destacó que la postulación de Salazar fue propuesta por la poeta María Cristina Botello y la filóloga Tatiana Alvarado, y aprobada por mayoría, siguiendo los estatutos de la institución. Su incorporación reafirma el compromiso de la academia con la promoción y protección de las letras en Bolivia.

Brújula Digital l19l09l24l

https://www.brujuladigital.net/cultura/2024/09/20/juan-carlos-salazar-es-el-nuevo-miembro-de-la-academia-boliviana-de-la-lengua-37627

«A la guerra en taxi», de Juan Carlos Salazar

Por Gonzalo Lema*

Sabemos de los hechos porque alguien los cuenta. Los muy menudos los cuenta el chisme del vecino parado en la puerta de su casa; los medianos, quizás los amigos o nuestra gente próxima frente a un café; pero los grandes hechos, aquellos que inciden en la realidad colectiva, que perturban nuestro bienestar y anhelada paz interior, que narran la explosión del mundo en una esquina, el hondo quiebre de una sociedad apenas visible a nuestros ojos, el fastidio digno de quienes se han propuesto salvar al planeta y concienciar al ser humano, lo cuentan los intrépidos y valerosos periodistas de primera fila. La infantería de este oficio maravilloso que no duda en arriesgar la vida por el afán de informar. Léase: denunciar. Léase: sensibilizar. Léase: etcétera.

Mi artículo lleva el esclarecedor título del libro de Juan Carlos Salazar del Barrio. Su decente subtítulo expresa la única manera de enfrentarse a la delincuencia de todo orden, a sus balas, a la injusticia que campea, de manera creciente, en toda sociedad, y la posición ética de estos profesionales que, a riesgo de sus vidas, afanosos nos sitúan en la perturbadora realidad del siglo que nos toca vivir: Crónicas desarmadas. En taxi, con papel y lapicero, tal vez una máquina fotográfica, rumbo al confín para cubrir el hecho. Entiendo que desarmados de prejuicios, de militancias partidarias, de verdades quietas y graníticas; armados, claro que sí, de la pasión de informar con objetividad, con contexto histórico y la conciencia libre de pecado. 

El barrido de las crónicas de Salazar provoca envidia. Es escalofriante. Es también maravilloso. ¿Acaso nosotros no anhelamos aventura en nuestra vida? Desde el inquietante rumor de la presencia del Che Guevara en Bolivia, hasta el fantasmal terrorismo de Oriente en capitales de Occidente; desde el muy infame Plan Cóndor de las sanguinarias dictaduras suramericanas, hasta la búsqueda de respuestas de los hijos y nietos de la revolución cubana; desde el expectante retorno de Perón, hasta el rezo de Chan Kim Viejo, el patriarca Lacandón, a sus dioses de la selva. En fin: desde la utopía que embaucó y embarcó a la generación de los 60, hasta los descreídos milennians actuales, incapaces de cerrar los ojos y, en la abstracción, concretar la idea de un país diverso en culturas y etnias. 

Salazar narra los hechos en primerísima persona porque es testigo de cuanto sucede. Esa primera línea de información y verificación de los hechos nutre de vitalidad su crónica, aún salpicada de dudas o convicción. El lector se siente conmovido y avanza en el proceso de lectura que, yo diría, también es ideologizante, sensibilizador y ampliador de la conciencia política, que buena falta nos hace. Es buen libro y opera en nosotros sin descanso.

Muchas de estas crónicas me han reordenado las informaciones de la prensa que, en su momento, recibí. Noticias, unas detrás de otras, o aisladas, que, como cualquier persona, traté de armarlas como quien trabaja un rompe cabezas. Las crónicas me las contaron de nuevo, pero en estricto orden, muy ceñidas a los famosos hechos, y con valioso contexto histórico, para que por fin yo comprenda lo sucedido casi siempre a la distancia temporal o espacial. Al mismo tiempo, me ayudaron a reflexionar e imaginar sobre el valor de lo aparentemente nimio. 

Es el caso de “Cronología de un instante”, crónica en la que Salazar narra lo sucedido el 17 de julio de 1980. El golpe de Estado de García Meza se había desatado y los líderes de CONADE, Consejo Nacional de Defensa de la Democracia, leyeron un texto convocando a la resistencia general. ¿Qué sucedió? Que los integrantes del canal estatal llegaron tarde a la conferencia de prensa y solicitaron que se volviera a leer todo el texto para grabarlo y difundirlo. Así lo hicieron, como atestigua la foto histórica. Los rostros de los líderes reflejan la angustia mientras el minero Simón Reyes releía el comunicado con la voz más firme posible. Fue una amabilidad fatal, desgraciada: los paramilitares irrumpieron en el ambiente, ordenaron que se bajara las gradas con brazos en alto, y un esbirro reconoció al gran Marcelo Quiroga Santa Cruz. “¡Es él!”, exclamó. Y pronto le vació el cargador de su arma. “¡Fueron por él!”, rememoró siempre Óscar Eid Franco.

Muy valioso libro que Salazar nos regala para estar al tanto (es posible) de nosotros mismos. ¿Qué sería el mundo sin crónicas periodísticas? Algo plano, recortado de atrás, sin densidad. Ni siquiera podríamos imaginar el futuro.

*Escritor

Ramona/Opinión – 1 de septiembre de 2024

https://www.opinion.com.bo/articulo/ramona/guerra-taxi-juan-carlos-