“Gato Salazar”, de la guerrilla del “Che” a la insurgencia zapatista

Por: Ángel Tórres

La carrera profesional del periodista boliviano Juan Carlos Salazar del Barrio, popularmente conocido y llamado de “Gato Salazar” (debido a sus ojos verduzcos), si personalmente lo enaltece, su gremio y el país también quedan en alto.

Oriundo de Tupiza, se contó entre los 70 y más informadores del exilio de 1971, consecuente a la toma del poder político y económico de la nación por el entonces coronel Hugo Banzer para ejercicio en dictadura de siete años, tras derrocar al gobierno populista del general Juan José Torres. Salazar era corresponsal de DPA, gremialmente secretario de Libertad de Prensa de la Federación de Trabajadores de la Prensa de Bolivia.

Su paradigmática carrera comienza en La Paz, en 1964, como reportero de radio Fides y la culmina en Madrid, en 2010, como jefe del Servicio Internacional en Español de la Deutshe Presse-Agentur (DPA) tras de haber prestado servicios como corresponsal y jefe durante 40 años, sucesivamente en Bolivia, Argentina, México-Centroamérica y Cuba (Concurrente), naturalmente que con una digna jubilación; año en que, por coincidencia, la revista “100 Latinos-Madrid”, resalta su nombre, nacionalidad y profesión como ejemplo de vida y éxito.

Su personalidad y su formación

Nace en Tupiza, Potosí, el 24 de diciembre de 1945; sus padres: Carlos Eduardo Salazar y Elba del Barrio, varios hermanos.

Su simpático apodo felino de “Gato” le viene desde las aulas, en resalte de sus ojos verduzcos y franca disposición a participar entusiasta, de eventos cívicos y culturales, deportivos y sociales que, aparte de agradarle, le sirve cual tarjeta de presentación social.

Dotado de una clara inteligencia, idónea formación profesional y de carisma o áurea -entendida como facultad o don nato de atraer y hasta seducir a las personas- sea por su voluntarismo e iniciativa o su palabra, nada le resulta arduo para abrirse paso en la vida; como periodista, a tiempo completo, coloquialmente, “alma vida y corazón”.

Establecida su familia en La Paz dese los años 50, recibe una disciplinada instrucción y educación. Cursa la primaria en el colegio La Salle (1952-57), su secundaria en el colegio San Calixto, de La Paz y en el Sagrado Corazón, de Sucre (1958-63). Bachiller en Humanidades por la Universidad Mayor San Francisco Xavier (1964).

Nuevamente en La Paz, en 1970 obtiene el título de Técnico en Medios de Comunicación Social por la Universidad Católica Boliviana. En 1976, en ausencia, es titulado Periodista en Provisión Nacional por el sistema de Universidad-Boliviana-Consejo Nacional de Educación Superior.

La Deutsche Presse

Deutshe Presse-Agentur, en castellano Agencia Alemana de Prensa, es uno de los gigantes mass-media del mundo que, merced al talento y competitividad de sus ejecutivos, redactores, personal de apoyo e inmediatez en el uso de los avances de las tecnologías de comunicación electrónica, se coloca a la altura y más de las grandes agencias como Reuters, UPI, AFP, AP ó EFE. Informa en cuatro idiomas: alemán, inglés, español y árabe.

No se trata de un ente estatal, sino de una Sociedad de Responsabilidad Limitada, creada en Hamburgo, en 1949, por acuerdo de propietarios de diarios y firmas editoras, de radioemisoras y de estaciones de televisión, en una forma de supracooperativa, inicialmente para satisfacer el mercado noticioso de la República Federal Alemana (RFA). En su evolución llega a expandirse al resto de Europa y demás continentes; siendo notable su Servicio Europeo y el de Servicios Internacionales.

En 1960 crea su servicio internacional en Español, orientado a cubrir el mercado informativo de los países hispanoamericanos y, obviamente de España.

La caída del Muro de Berlín en 1989 y la reunificación alemana en 1990, apuran el proceso expansivo de DPA; así, en 1992 se abre un Centro Editor en Buenos Aires y en 1997 se establece en Madrid la Redacción Central en español.

En 1998, Juan Carlos Salazar es promovido de la corresponsalía en México a la de Madrid, a la Mesa Central Editora y al año siguiente es designado Jefe del Servicio Internacional en Español de DPA, a cargo de 120 corresponsales, durante cuyo ejercicio de once años “mejoró notablemente la calidad periodística del Servicio” según escribiera Klaus Blume, Jefe del Servicio Europeo y Coordinador de los Servicios Internacionales de DPA.

DPA en Bolivia

La Agencia Alemana de Prensa se asienta en el país mediante un acuerdo Sui géneris: el intercambio de noticias entre Radio FIDES y DPA, sin coste para ninguno, concertado en Hamburgo, a finales de 1960, entre el director de la emisora boliviana, José Gramunt de Moragas, y el representante de la agencia germana y el entonces director de los Servicios Internacionales de la misma, Alfred Bragard.

Gramunt es el primer corresponsal de DPA en Bolivia y Radio Fides el primer medio en el país en difundir la información servida por tal agencia.

El primer medio impreso en publicar el material noticioso de DPA, ya en 1961, fue el diario paceño “La Nación”, entonces bajo dirección de Hugo González Rioja. El matutino, empero, no contaba con un teletipo, de modo que el material se lo recibía en un aparato instalado en la embajada de la RFA, sin duda por cortesía, dado que DPA era y es una agencia privada. Dos redactores alternaban en la recepción del material noticioso, de lunes a viernes, puntualmente a partir de las 17 horas, durante unos 30 minutos. Ya en oficina de destino, titulado o no, el material se dejaba en el escritorio del Jefe de Cables de “La Nación”, José Medrano; al día siguiente se podía leer el material publicado.

“Gato Salazar” fue el segundo Corresponsal-representante de DPA en el país, desde el 4 de septiembre de 1968 al 28 de agosto de 1971, debido a la represión política. Ana María Romero de Campero (+) tuvo la corresponsalía durante los años 80. DPA, al presente tiene como corresponsales a los periodistas Mario Roque Cayoja y a Gustavo Ondarza.

El periodista gana al abogado

Salazar emprende su carrera periodística en Radio Fides, en 1964, como algo coyuntural, mientras realiza sus estudios de Derecho en la UMSA, donde cursa los años 1965-66 poniéndoles alto en abril de 1967, debido a la relevancia internacional de la guerrilla del Che Guevara, que le impone definirse entre ser un buen abogado o un mejor periodista; grave dilema que se resuelve por lo segundo.

A R-Fides le dedica cinco años, hasta agosto de 1971, simultaneando labor para la Agencia de Noticias Fides (ANF), creada en la misma emisora de los padres jesuitas.

Cubre la guerrilla guevarista para R-Fides y ANF. Ese entonces, el director de la emisora, Gramunt, ya tenía la corresponsalía de DPA, a la que se añade la de EFE, debido que nuestro felino periodista informa también para esas dos agencias de noticias europeas.

Ese mismo año, entre septiembre al 18 de noviembre, informa, siempre desde Camiri, las incidencias del proceso judicial castrense seguido a Regis Debray, Ciro R. Bustos y a cuatro guerrilleros desertores. La cobertura informativa de la guerrilla y del Consejo de Guerra, aparte de su connotación histórica, constituye su consagración profesional, interna y externamente. Tenía 22 años.

El 4 de septiembre de 1968, DPA, le nombra Corresponsal-representante en Bolivia, función que desempeña hasta el 28 de agosto de 1971.

El tabloide “Hoy” de La Paz, cuenta con sus servicios entre 1969-70, como el canal 7 de TV en parte del 71. Esos años, por lo demás, escribe colaboraciones para los matutinos “Presencia” y “El Diario”, resaltando en el vocero católico sus reportajes sobre la victoria electoral de Salvador Allende (Chile).

En agosto del 71 se da el gran salto de su carrera, de lo nacional a lo internacional. La represión política desatada por el régimen banzerista que alcanza a sindicalistas, intelectuales, periodistas y sospechosos de desafección, le impele a preservar su vida. Renuncia a la corresponsalía de DPA y marcha al exilio, a Buenos Aires, donde, para su sorpresa, lo espera un personero de esa agencia alemana y le hace saber que su dimisión no fue aceptada y que debe continuar trabajando para DPA.

Camiri; no Muyupampa

La mañana del 23 de marzo de 1967, domingo, un grupo insurgente desconocido embosca a una patrulla militar en el cañadón de la región selvática y montuosa del país llamada Ñancahuazú, dentro de la jurisdicción del departamento de Santa Cruz. Se trataba del primer golpe guerrillero que propendía a crear en el país un foco de guerrilla de irradiación continental, cuyas acciones se prolongan hasta el 8 de octubre en que la insurgencia es aniquilada en el Vado del Yeso, aprisionando al jefe rebelde y al día siguiente muerto en una escuelita de La Higuera.

Unos 45 días antes, o menos, “El Diario” da noticia de la presencia de guerrillas en el territorio, sustentada en una alta fuente palaciega, pero a las 24 horas, el Presidente Barrientos niega tal extremo, afirma que hay normalidad pública. Entonces y hasta poco después de la emboscada en Ñancahuazú, se ignoraba la identidad del jefe insurgente, la nacionalidad y número de los alzados, dando lugar a serie de especulaciones informativas; decíase tratarse de unos 500 extremistas de Perú, Cuba y de países del este de Europa.

La emboscada guerrillera tuvo un efecto de bomba de amplio poder expansivo. En las redacciones de los principales medios de comunicación de La Paz se adoptaron las medidas pertinentes para la cobertura informativa de la guerra de guerrillas desatada, cuya repercusión pasa de lo nacional a lo externo.

El matutino de la primicia destaca a un enviado de prensa con destino a Sucre y desde allí desplazarse al poblado no muy alejado de Muyupampa, en Chuquisaca, en razón a que desde allí se emitían algunos partes militares de guerra; otro periodista se trasladó a Santa Cruz de la Sierra. El diario “Presencia” se movía mediante su corresponsal en Sucre, Hugo Delgadillo (†). El enviado a Sucre, al llegar al aeropuerto capitalino, la primera persona conocida que encuentra es a “Gato Salazar”, quien le dice: “Angelito: en Muyupampa no hay nada, tenemos que ir a Camiri, allí está la gran cocina de todo”. El fue el primer enviado de prensa a la cobertura informativa de la guerrilla, al parecer sólo para R-Fides, pero también para DPA y EFE, sólo que con la dirección equivocada, pues. Muyupampa como fuente informativa no era más que una estratagema castrense para el despiste de periodistas.

La capital petrolera

El viaje a Camiri, pequeña ciudad industrial petrolera y comercial cruceña de unos 30.000 habitantes, se lo hizo en un taxi (Jeep) pagado a medias. Durante mucho tiempo en el país, los enviados de prensa viajaban apenas con una muda de ropa y provistos nada más que de una libreta de notas y bolígrafo.

Camiri, sede de la 4ta. División de Ejército, lo era también del comando antiinsurgencia de su área; igualmente de un activo centro productivo de YPFB y de activo comercio con la Argentina. Para sus comunicaciones con el resto del país le bastaban el correo y el telégrafo, si bien YPFB estaba dotado de radiotransmisor, telefonía y serie de comodidades para su personal superior y técnico, como en una ciudad dentro de otra. Con ocasión del Consejo de guerra se apura el tendido de la red de telefonía local.

Los periodistas, nacionales y extranjeros, podían desplazarse libremente a Camiri, hasta que se la declara zona militar y para el ingreso debíase recabar autorización militar en La Paz. Una aspiración de los informadores de prensa, íntima o revelada, era la de contactar con algún enlace insurgente y por ese medio llegar hasta el jefe en armas; lo que no pasó de quimérico.

Para ingresar a la zona propiamente de conflicto, desde Camiri, era posible desplazarse en Jeep hasta Lagunillas y de ahí a pie hasta la famosa “casa de Calamina” que, dejándola atrás, siempre a pie, se llega a un gran cañadón surcado por un río de cristalina aguas que al recorrerlo se abre a una zona de gradiente favorecida por la espesura de la arboleda, se llega, por fin, a una semi explanada que constituía el campamento central guerrillero; pero sólo cuando el vivac estaba tomado por las tropas nacionales. Nadie podía aventurarse solo, sino acompañado de un oficial y escolta. La guerrilla ya estaba en declinación.

El Consejo de Guerra

El francés Jules Regis Debray aparece en la escena de la guerrilla el mes de abril, al ser capturado en las afueras de Muyupampa, procedente de Ñancahuazú, conjuntamente con el argentino Ciro Roberto Bustos, aduciendo los dos ser periodistas. De los interrogatorios al galo se supo que el “Che” Guevara comandaba la insurgencia y que sus alistados no pasaban de 50. El problema militar de Estado era qué hacer con ellos, decidiéndose someterlos a la justicia militar.

El Consejo de Guerra, presidido por el coronel Efraín Guachilla, se sustanció en Camiri, entre septiembre al 18 de noviembre, última audiencia en la que se sentenció a cada uno a 30 años de prisión militar y se absolvió a los cuatro bolivianos.

Se desarrolló entre incidencias de procedimiento y también políticas. El Dr. Raúl Novillo era abogado de Debray y el Dr. Jaime Mendizábal Moya Bustos. Los juristas adalid Herbas y Manuel Morales Dávila representaban a la Parte civil o acusadora de los delitos de “rebelión”, asesinato, robo y heridas”. El coronel Remberto Iriarte hizo de Fiscal, quién, en la primera audiencia, en su exposición, dando por probados los delitos, demandó la pena máxima para los dos extranjeros y penas menores para los cuatro bolivianos, lo que dio lugar a que el abogado Mendizábal recurriera la incompetencia jurídica del tribunal militar para ocuparse de delitos políticos y comunes .

En otra incidencia, un enviado de la Fundación Bertrand Russel (Inglaterra) intentó la lectura de una declaración, pero fue detenido y expulsado de Camiri y del país. Debray y Bustos siempre adujeron ser periodistas, en octubre, empero, a las 48 horas de la certificación de la muerte de Guevara en la escuelita de La Higuera, Debray sorprendió declarando su “corresponsabilidad moral política” con el movimiento guerrillero. Entre los juristas observadores se contaba uno que había intervenido en el proceso de Nuremberg, acabada la Segunda Guerra Mundial.

El consejo de Guerra atrajo a unos 80 periodistas del exterior, siendo de franceses el mayor número; de parte de los nacionales no más de cinco. Unos diez informadores fueron expulsados de Camiri y muchos que decían tales jamás enviaron una sola línea de texto por los aparatos de Cable West Coast. Entre tantísimos periodistas Gato Salazar se movía cual pez en el agua y hasta ganó en unos preciosos minutos en la difusión de la sentencia judicial a sus estirados colegas del exterior, gracias a una feliz iniciativa suya, (Los coroneles Guachalla e Iriarte fueron ascendidos al generalato de brigada en 1968. En 1970, el gobierno del general Torres liberó en secreto a Debray y a Bustos).

El exilio del 71

La proscripción de periodistas entre los que se contó Salazar, tras la ascensión del general Banzer al poder, quebró el récord de 1952 (MNR) que alcanzó a unos 30, principalmente a toda la redacción del antiguo diario paceño “La Razón” y de otros medios; en 1971 fueron setenta y más, acogidos en países vecinos, de más allá y de Europa.

Los mejores preparados y dispuestos para enfrentar la adversidad, como nuestro “Gato”, rápidamente encontraron acomodo, se impusieron y ganaron lauros; lo mejor, enalteciendo la bolivianidad. A los que no les bien, tuvieron que conformarse con trabajo de correctores, en impresos eventuales y lo que les era posible.

Periodistas exiliados los tuvimos en diarios y revistas, radios y televisión, editoriales y firmas editoriales y firmas publicitarias en la Argentina, Perú, Chile (hasta 1973), Ecuador, Venezuela, México, Inglaterra, España, Italia, Francia, Suecia, Noruega, incluso un corresponsal en la guerra sirio-libanesa.

De Baires a México

Como ningún otro ex terrado, Salazar, desde el primer día de su ostracismo en Argentina, Buenos Aires, tuvo la fortuna de seguir en trabajo para DPA como Corresponsal adjunto, durante cinco años, del 29 de agosto de 1971 al 15 de julio de 1976.

De consiguiente le cupo cubrir, entre otros hechos noticiosos de repercusión mundial, la llamada “guerra sucia” de la dictadura. Argentina contra los montoneros rebeldes e izquierda en general que dejó miles de muertos, detenidos, torturados y desaparecidos.

Tras el quinquenio rioplatense, en abril de 1977 es destinado a igual función en México con cobertura coyuntural en Centroamérica y Cuba. Desde ciudad México viajaba con frecuencia a las diferentes repúblicas de Centroamérica para la cobertura de eventos riesgosos: revoluciones y guerras civiles, pero no ya como cuando en Bolivia que lo hacia munido nada más que de libreta y bolígrafo, sino de modernos artilugios de oficio.

México, con su impresionante multiculturalidad, desarrollo y compleja problemática, le reclama 22 años de su transhumancia de informador de prensa; cubre, entre otros eventos, la guerrilla zapatista que irrumpe en Chiapas, en la selva Lacandona, en enero de 1994, hasta donde se desplaza siguiendo el itinerario del ejército mexicano. La guerrilla del “comandante Marcos” no aspiraba a crear foco alguno de rebelión mayor, sino de llamar la atención sobre la deprimente vida de las comunidades de indígenas chiapanecos y del resto del país.

La gran promoción; el reconocimiento

Tras esas dos décadas de servicio en México-Centroamérica-Cuba, no sin haber escrito un tiempo para el “Excelsior”, DPA lo promueve en 1999 a Madrid, sede matriz de su Servicio Internacional en Español y enseguida es designado jefe del mismo; tiene bajo su orientación y dirección a 120 corresponsales acreditados en países de Hispanoamérica.

A tan importante servicio informativo de área de DPA, Salazar le imprime dinamismo y lo mejora notablemente, patentizados por el jefe de los servicios Internacionales de la agencia, el ya mencionado Klaus Blume.

Durante su trabajo en España, el mayor hecho noticioso, aparte de los frecuentes atentados de ETA y asuntos de política, economía y diplomacia, ocurre en Madrid, en septiembre de 2004, con los atentados terroristas de Al-Qaeda que causan 180 decesos y muchos heridos, lo que exige de Salazar como jefe, su mayor rigor y diligencia informativa, dada la competencia de las demás agencias.

En 2006, el Servicio Internacional en Español de DPA publica su “Manual de estilo”, elaborado como “trabajo de conjunto” bajo coordinación suya y prologado por Thomas von Mouillard, nuevo jefe de los Servicios Internacional y por Juan Carlos Salazar, Jefe del Servicio Internacional en Español.

El 2010 es un año imperecedero en la carrera de nuestro inefable “Gato Salazar”. Se cumple el cincuentenario del Servicio a su cargo, con cuyo motivo se publica una amena historia del mismo bajo el título “De Buena Fuente”, coordinado por él y prologado por Wolfgang Büchner, Redactor jefe de DPA; el número tres de la revista “100 Latinos-Madrid” consigna una reseña suya con foto y, al cumplir tal año el tiempo de trabajo reglamentario de DPA, pasa a la jubilación, sin mengüa de sus arrestos intelectivos ni de sus bríos profesionales.

(La Patria – Oruro, 2 de octubre de 2011)

Madrid homenajea a periodista boliviano como personaje latino

Madrid, 12 Nov (DPA) – Cien personalidades  de la comunidad latinoamericana residentes en Madrid recibieron hoy en la capital española un homenaje por su contribución al desarrollo social, cultural y económico tanto de España como de sus países de origen.

La ceremonia tuvo lugar en la Casa de América de la capital española. Allí se rindió tributo a 37 mujeres y a 63 hombres de 20 nacionalidades distintas y de ámbitos tan diversos como la política, la cultura, la ciencia, la empresa, el periodismo o los deportes.

Entre los “100 Latinos 2010” figuran el uruguayo Enrique Iglesias, titular de la Secretaría General Iberoamericana (Segib), el poeta cubano Raúl Rivero, el pintor dominicano Alonso Cuevas y el periodista boliviano Juan Carlos Salazar, director del Servicio en Español de la Agencia Alemana de Prensa (DPA).

Son “personas valientes, creativas, emprendedoras e inteligentes, cuyas vidas son verdaderos ejemplos de superación y esperanza”, dijo la presidenta de la Asociación Fusionarte y directora de este proyecto, Verónica Durán Castello.

También estuvieron entre los homenajeados el músico de jazz puertorriqueño Jerry González, la actriz colombiana Angie Cepeda, la gimnasta ecuatoriana Ana Izurieta, el escritor y presentador venezolano Boris Eizaguirre, el exfutbolista argentino Jorge Valdano, actual director general del Real Madrid, el actor costarricense Daniel Marote y el guitarrista y compositor brasileño Jayme Marques.

En la lista de galardonados figuran también la modelo boliviana Alejandra Oliva, la astrofísica argentina Nora Loisseau Lazarte, la única latinoamericana entre los 250 científicos del Centro Europeo de Astronomía Espacial; la cineasta uruguaya Mariela Besuievsky, productora de “El secreto de sus ojos”, premiada este año con el Oscar; el jurista y experto en derechos humanos colombiano Hernando Valencia, el sociólogo mexicano Israel Buenrostro y el colombiano Juan Mendoza, director artístico de la Escuela Superior de Música Reina Sofía.

“100 Latinos Madrid”, que celebró hoy su tercera edición, es una iniciativa de la asociación privada Fisionarte apoyada por la Comunidad de Madrid, la Casa de América y la Secretaría General Iberoamericana que pretende “identificar y reconocer a los latinoamericanos que con su esfuerzo, creatividad y emprendimiento contribuyen al desarrollo social, cultural y económico” de España y su país de origen.

En la ceremonia se entregó también un libro –“Historia de vidas, creatividad y emprendimi9ento”– con las fotos y las semblanzas de los homenajeados.

“Se trata de 100 noticias positivas acerca de personas creativas, emprendedoras, cuyas historias de vida son verdaderos ejemplos de superación y esperanza”, señalaron los organizadores.

Asimismo, del 17 de noviembre al 17 de diciembre tendrá lugar una exposición fotográfica sobre los homenajeados titulada “100 latinos, el triunfo de los sueños” en la estación Nuevos Ministerios del Metro de Madrid.

Los candidatos al galardón fueron propuestos por diversas instituciones, organizaciones, embajadas y empresas vinculadas a la comunidad latinoamericana residente en Madrid.

La Asociación Fusionarte fue creada en 2007 en la capital española con el “profundo convencimiento de que el arte y la cultura son dos poderosas herramientas de integración para los nuevos residentes madrileños”.DPA – Madrid, 10 de noviembre de 2010

La agencia DPA celebra medio siglo de noticias en español

Por Jorge Vogelsanger

Madrid, 17 nov (dpa) –  Hamburgo, noviembre de 1960. En la sede de la sede de la Agencia Alemana de Prensa (dpa), un reducido grupo de redactores trabaja en el lanzamiento de un servicio de noticias en español, pensado para América Latina y España.

Los preparativos están en período de prueba: las notas que se escriben a diario con el material que envían los corresponsales de todo el mundo terminan al final de la jornada en la papelera, ya que el estreno del nuevo servicio está previsto para enero de 1961.

Una mañana, sin embargo, el jefe de aquel equipo embrionario, Martin Leverenz, entra por la puerta visiblemente alterado. Lo recuerda bien José Luis Iglesias, uno de los miembros fundadores de aquella redacción. “Nos espetó a bocajarro la noticia bomba del día: uno de los diarios latinoamericanos que recibía DPA en alemán se había quedado sin traductores de la noche a la mañana y, en consecuencia, necesitaban recibir el servicio en castellano ya”, relata este veterano redactor oriundo de Galicia.

Aquel anuncio marcó el final del ensayo y el nacimiento, hace ahora 50 años, del Servicio Internacional de Noticias en Español de la DPA.

La agencia conmemorará el aniversario con un acto el 19 de noviembre en Madrid, en el que se presentarán el libro “De buena fuente – Medio siglo de historia, medio siglo de noticias” y un video sobre la historia de este servicio, nacido en tiempos convulsos: la Guerra Fría estaba en su apogeo y el mundo dividido en dos bloques antagónicos, ambos con capacidad nuclear.

Era también la década del rock y las rebeliones juveniles, del asesinato de John F. Kennedy, el suicidio de Marilyn Monroe, de la llegada del hombre a la Luna y de los primeros pasos de la Revolución Cubana.

“Fueron también los años que incubaron los ‘huevos de la serpiente’ de las dictaduras militares”, recuerda el veterano corresponsal Juan Carlos Salazar, quien comenzó informando para DPA en 1967 sobre la guerrilla del Che Guevara desde la selva boliviana.

Salazar termina ahora su andadura en la agencia en Madrid, tras 12 años como jefe del Servicio en Español y coincidiendo con el 50 aniversario de éste. A partir del 1 del enero será sustituido por el periodista argentino Esteban Bayer.

El mercado con el DPA se topó en sus inicios estaba dominado por tres grandes agencias internacionales, las estadounidenses Associated Press (AP) y United Press International (UPI) y la francesa France-Presse (AFP). Además, otras cuatro agencias europeas, la británica Reuters, la española EFE y las italianas Ansa e Inter Press Service (IPS), así como la cuba Prensa Latina (PL), intentaban –al igual que DPA– ganar un espacio en los medios latinoamericanos.

El aval de DPA era el “made in Germany”, sinónimo de seriedad, fiabilidad y eficacia, y su perfil de imparcialidad e independencia. “DPA supo desde el principio que su principal desafío no sería contar las noticias, sino definir un perfil propio para diferenciarse de sus competidoras”, explica Salazar.

Para ello, el Servicio en Español contó desde su llegada a América Latina con la buena acogida de grandes medios de la región, como “Clarín” de Buenos Aires, en el sur del continente, y los 37 diarios de la cadena García Valseca –hoy Organización Editorial Mexicana (OEM), la cadena de “los soles”–, en el norte.

Luego fue incorporando a su cartera a otros medios de gran prestigio como “La Nación” y “La Opinión” (Argentina), “El Mercurio” (Chile), “El Comercio” (Perú), “O Estado de Sao Paulo”! (Brasil), “El Universal” (Venezuela) y “Excélsior”, “El Universal” y “La Jornada” (México), además de grandes cadenas de televisión, como la mexicana Televisa, y agencias nacionales como Télam (Argentina) y Notimex (México).

A principios de la década de los 80, DPA se lanzó a la conquista del mercado español, con el diario “ABC” como primer cliente. Años después llegó de la mano de la agencia FaxPress, que dirigía el legendario periodista Manuel “Manu” Leguineche, a una veintena de periódicos españoles. Hoy, España es uno de los principales mercados de DPA en el mundo de habla hispana, junto con Argentina, México y Venezuela.

En 1997, la redacción española de DPA se trasladó de Hamburgo a Madrid, con la idea de acercar el servicio a su mercado natural, sin perder su raíz europea. Cinco años antes se había creado el Centro Editor de Buenos Aires (CEBA), que asumió la edición del flujo noticioso latinoamericano durante la noche y madrugada europeas.

En los pasados años, DPA ganó posiciones en el mercado hispanoamericano gracias a la frescura de sus contenidos, tanto en enfoques como formatos. A DPA no solo le ha preocupado llegar primero, sino llegar bien, haciendo suya la máxima de Gabriel García Márquez: “La mejor noticia no es siempre la que se da primero, sino muchas veces la que se da mejor”.

Esta filosofía gusta a sus medios clientes. “A distancia, a  miles de kilómetros del origen de la noticia, se hace imprescindible contar con todas las claves de una información. DPA ofrece ese valor añadido, esa diferencia en el análisis que la convierte en una agencia distinta, de referencia. Muchos cuentan noticias, DPA las sitúa en el mapa informativo”, opina, por ejemplo, Mikel Iturbe Mach, director del “Heraldo de Aragón”, de España.

Lo corrobora Marcelo Cantelmi, editor jefe de la Sección Internacional de “Clarín” de Buenos Aires, al señalar que su diario siente una “fuerte adhesión” a DPA porque “es una de las pocas agencias de noticias que cubren el mundo que comprendió los cambios que imponen estas épocas en las formas de hacer y especialmente editar periodismo”.

En palabras de Eduardo Mora Tavares, editor de Información Internacional de “El Universal” de México, “los reportajes, análisis y resúmenes noticiosos de la agencia DPA cubren el acontecer del mundo entero, con oportunidad, concisión y rigor profesional”.

Para Wolfgang Buchner, redactor jefe de DPA, “es motivo de orgullo que el Servicio en Español de DPA se haya ganado un lugar de privilegio entra las grandes agencias como Reuters, AFP, EFE o AP en el tan disputado mercado mundial de la información”.

Recuerda Buchner, asimismo, que la red de corresponsales del Servicio en Español es la base informativa imprescindible de la cobertura de DPA desde América Latina hacia el resto del mundo. “La crisis de Cuba, la dictadura de Pinochet, el levantamiento zapatista o la crisis financiera de Argentina: desde hace cinco décadas el Servicio en Español es el ojo y el oído de DPA en Latinoamérica”.

Actualmente, el Servicio en Español de DPA cuenta con más de 100 profesionales que producen a diario un promedio de 250 notas de todos los ámbitos y se nutre además de los aportes de los servicios en alemán, inglés y árabe. La agencia, propiedad de los medios Alemanes, fundada en 1949, factura al año unos 90 millones euros (unos 122 millones de dólares).

dpa jv pe

Madrid – 17 de noviembre de 2010

“Pasión por el periodismo”: Servicio en Español de DPA celebra 50 anos

Por Sara Barderas

Madrid (DPA) – “¡Bienvenidos a un acontecimiento histórico!”. Con estas palabras arrancó la noche del viernes en Madrid la fiesta con la que el Servicio en Español de la Agencia Alemana de prensa (DPA) celebró sus 50 años de existencia y despidió al que fue su jefe en los últimos doce años, el periodista Juan Carlos “Gatos” Salazar.

Entre el más de medio centenar de asistentes estuvo la cúpula directiva de la agencia, que se desplazó a la capital española desde Alemania: su presidente, Malte von Trotha; su redactor jefe, Wolfgang Buchner; el jefe de los servicios internacionales, Michael Ludewig, y el gerente de DPA-España, Michael Rummler.

“Lo sabemos, lo sentimos, somos conscientes: es un día especial, nunca hubo uno así”, resumió el nuevo jefe del Servicio en Español de DPA, el periodista argentino Esteban Bayer, quien asumirá el cargo en sustitución de Salazar.

“Celebramos 50 años de pasión por el periodismo”, dijo Buchner por su parte. “DPA se ha hecho un nombre internacional en todo el mundo de habla hispana gracias a ustedes”, añadió el redactor jefe, que tuvo unas palabras especiales para Salazar: “Gato no solo ha dirigido excepcionalmente este servicio en los últimos años: él es un ejemplo para los periodistas de la agencia”.

La del viernes fue una fiesta emotiva y emocionante, en la que entre comida típicamente española y brindis con Rioja se juntó la alegría del 50 cumpleaños con la tristeza de una despedida.

“DPA ha sido mi segunda casa. Hice toda mi carrera profesional aquí. Me ha permitido recorrer todo el continente americano y me ha permitido vivir de lo que me gusta hacer. Yo supongo que en eso consiste la realización personal”, aseguró Salazar en un emotivo discurso, pocos días antes de jubilarse y regresar a Bolivia.

Ante los asistentes al evento, Bayer se mostró dispuesto a seguir los pasos en la jefatura de quien calificó como “maestro” desde los tiempos en los que informaba para DPA sobre la guerrilla del Che Guevara desde la selva boliviana.

Colegas que habitualmente trabajan separados por miles de kilómetros se reencontraron, en algunos casos después de muchos años. Contaron anécdotas y rememoraron juntos  la historia del Servicio en Español, que nació en Hamburgo en noviembre de 1960, cuando corrían tiempos convulsos: la Guerra Fría en su apogeo y el mundo dividido en dos bloques antagónicos con capacidad nuclear.

“Los tiempos cambian, pero la tarea que cumplimos con nuestro trabajo, no”, manifestó Bayer. “Hoy más que nunca somos nosotros, las agencias, las únicas capaces de desentrañar la madeja informativa”.

Ayudó a pasar revista a la historia del Servicio en Español de DPA la proyección del documental realizado por Claudia Regina Martínez y la presentación oficial del libro “De buena fuente – Medio siglo de historia, medio siglo de noticias”.

Anécdotas, risas, abrazos y lágrimas. Las emociones se mezclaron en una fiesta que terminó con música latinoamericana en directo y que reunión a corresponsales, a editores de los centros de Madrid y Buenos Aires, a veteranos ya retirados, a excolegas, entre ellos uno de los fundadores del servicio, el español José Luis Iglesias, ay a los primeros redactores latinoamericanos, el paraguayo Carlos von Kreitmayr y el chileno José Pablo López.

Pero sobre todo reunió a compañeros orgullosos del trabajo que diariamente hacen entre todos. No dudaron en atribuir gran parte de su calidad al empeño y dedicación de Salazar, a quien la corresponsal en Brasil, Diana Renée, calificó de “faro” y “luz”.

“He visto crecer a DPA y yo también he crecido con DPA. Hoy cuenta con prestigio y presencia en América Latina y España y no es un mérito mío, es mérito de un equipo maravilloso”, dijo por su parte Salazar.

Para el Servicio en Español de DPA trabajan actualmente más de 100 profesionales que producen a diario in promedio de 250 notas de todos los ámbitos. Se nutre además de los aportes de los servicios en alemán, inglés y árabe. España es uno de sus principales mercados en el mundo de habla hispana, junto con Argentina, México y Venezuela.

“Ustedes han logrado hacer un servicio que no creo que puedan hacer otros”, alabó Von Trotha a los periodistas del Servicio en Español. “Son independientes y confiables, sin innovadores”, consideró el presidente de DPA. “No lo tienen fácil. Tienen presión. La competencia es dura pero ustedes lograr algo muy especial”.

dpa sbp gr/ps

La agencia DPA cumplió 50 años

Fernanda Longo

Entrevista a Juan Carlos Salazar, editor jefe del Servicio en Español

Desde Hamburgo, ayer a las 16, el formidable paréntesis de doce mil kilómetros que pone distancia entre nuestra capital y la mayor de las ciudades de Alemania Occidental, quedó superado por el milagro cotidiano de la técnica, publicaba Clarín el 13 de setiembre de 1962, cuando el entonces director del diario, Roberto Noble, inauguraba los servicios de transmisión directa entre la Agencia de Prensa Alemana (Deutsche Presse Agentur, DPA) y el periódico porteño.

Buenos Aires fue una de las primeras ciudades del continente en contratar los servicios en español de la agencia de noticias alemana, que tenía entonces apenas una década de vida. Se había fundado el 18 de agosto de 1949 como resultado del proceso de reconstrucción de la Alemania de posguerra y la ruptura con el periodismo de propaganda del régimen nazi.

Las potencias aliadas ocupantes del Tercer Reich (Inglaterra, Francia, Estados Unidos y Rusia) habían creado, al terminar la Segunda Guerra, los primeros periódicos independientes y las primeras agencias noticiosas. Un mismo principio los guiaba: una división clara entre información y opinión. En pocos años estas agencias pasaron a manos alemanas, y en 1949 se fusionaron en una sola: la Deutsche Press Agentur (DPA).

Desde ese momento hasta hoy, la agencia se mantuvo como una empresa privada sin  participación estatal, cuyos propietarios son 200 editores de diarios y revistas y directores de radio y televisión alemanes. Ninguno de los grupos accionistas puede tener una participación mayor al 1,5%, para garantizar el pluralismo.

Rápidamente la agencia se expandió hacia otros países: en 1950 instalaba sus primeras oficinas en los Estados Unidos, Europa occidental, Pekín y Moscú. Ubicada a 35 kilómetros de la Cortina de Hierro, DPA se convirtió en una de las fuentes de información clave de las relaciones Este-Oeste durante la Guerra Fría y hasta la caída del Muro de Berlín, en 1989.

Actualmente, la agencia tiene cuatro servicios internacionales que proveen información a los principales medios del mundo: en alemán, dirigido a los medios europeos, con sede en Hamburgo; en árabe, para Oriente Medio, con oficinas en Nicosia y El Cairo; en inglés, para Estados Unidos, África, Asia, Oriente y el este europeo, con oficinas en Hamburgo, Bangkok y Washington; y el servicio en español para América latina, España, Portugal, Italia y medios hispanos de los Estados Unidos, que tiene su dirección en Madrid y una oficina en Buenos Aires.

“El servicio en español creció mucho en los últimos años y hoy tenemos una presencia significativa en América latina”, dijo a Clarín desde Madrid su editor jefe, Juan Carlos Salazar. Este servicio distribuye actualmente alrededor de 300 notas y artículos diarios, con información proveniente de 24 corresponsalías repartidas en América, España y Portugal.

Salazar es boliviano y conoce muy bien la realidad latinoamericana. Como periodista de la agencia alemana cubrió a fines de la década del 60 la guerrilla del Che Guevara en la selva boliviana, fue corresponsal en Argentina entre 1971 y 1976, durante los años de la dictadura militar, y trabajó también en México y Centroamérica.

“Planeamos relanzar nuestro servicio en español para adecuarnos a los tiempos políticos y económicos de América latina. Además del servicio internacional, estamos trabajando en servicios regionales. Acabamos de inaugurar una mesa de noticias en México, para todo el mercado hispano de Estados Unidos, Centroamérica y el Caribe, y es inminente el lanzamiento de un servicio para el Mercosur y la región andina, que probablemente tendrá su sede en Buenos Aires”.

La agencia alemana acaba de remodelar sus secciones de deportes, cultura y espectáculos, y apunta a consolidarse en el mercado de publicaciones en Internet. “Hace dos semanas lanzamos un servicio de reportajes ilustrados a través de Internet, el gran mercado del futuro. Muchos de nuestros clientes son hoy medios electrónicos”, aseguró Salazar.

Una de las grandes

DPA es una de las grandes agencias de prensa internacionales, junto con la estadounidense Associated Press (AP), la francesa France Presse (AFP), la española ERFE y la británica Reuters. En 1998 tuvo una facturación de 110 millones de dólares. Cuenta con 1.084 empleados en total, de los cuales 800 son periodistas. Tiene oficinas y corresponsalías en 80 países del mundo.

Clarín, Buenos Aires, Argentina, 19 de agosto de 1999.

https://www.clarin.com/sociedad/agencia-dpa-cumplio-50-anos_0_ryD-P1pxCKe.html

Inaugurará la Agencia DPA una oficina en México para Centroamérica, el Caribe e hispanos en EEUU

dpa, una agencia alemana con acento latino

Esteban Bayer

Hamburgo, 18 de agosto (DPA) – Desde la guerrilla del Che Guevara en la selva boliviana hasta los Juegos Panamericanos en Winnipeg, pasando por los avatares del Mercosur y el glamour de los premios Oscar, la Agencia Alemana de Prensa (DPA) ha informado en las últimas décadas sobre los sucesos políticos, económicos, culturales y deportivos más relevantes en América.

El editor jefe del Servicio en Español, Juan Carlos Salazar, anunció desde Madrid que próximamente la DPA inaugurará un centro en la ciudad de México para Centroamérica, el Caribe y los medios hispanos en Estados Unidos, como un primer paso hacia la regionalización de su servicio.

Una parte importante del medio siglo de existencia de la agencia, que se cumple el 18 de agosto, se ha desarrollado en suelo americano, donde produce información para los medios de habla hispana.

El Servicio Internacional en Español de la DPA se publica en los diarios del sur patagónico y en los de las urbes españolas, se escucha  en los informativos de radios de Centroamérica y se ve en los noticiarios de las grandes cadenas televisivas de México.

Es, junto al alemán, inglés y árabe, uno de los cuatro servicios mundiales que produce para clientes fuera de su país de origen, Alemania, y que le permite definirse como una de las pocas agencias con presencia y distribución en todo el mundo.

Se edita con información proveniente de 24 corresponsalías distribuidas en América, España y Portugal, así como de la red mundial de los servicios en otros idiomas de la agencia.

La DPA  comenzó a distribuir noticias en español a comienzos de los años 60, cuando emitía por onda corta un resumen diario de las noticias más destacadas de la jornada y traducidas del alemán al castellano por un equipo de editores asentado en Hamburgo, la central de la agencia.

El proyecto se fue expandiendo hasta convertirse en un servicio de unas 300 notas y artículos diarios –unas 90.000 palabras– sobre todos los ámbitos informativos, ya sea la política y el deporte, la nota de color o el análisis económico, la información cultural o el reportaje exclusivo.

El mercado hispano es para las agencias informativas uno de los más importantes y disputados del mundo. Hay pocas regiones en las que los medios de comunicación pueden optar entre tantas  agencias noticiosas, ya sean mundiales, internacionales, regionales o locales.

Mientras que en la escala mundial las agencias noticias se transforman, tras la proliferación del flujo informativo por Internet, la DPA ha puesto el énfasis de su servicio en español en el acercamiento a los suscriptores y sus necesidades.

La dirección periodística y la redacción del servicio en español se trasladaron de Hamburgo a Madrid, y se creó una mesa editora en Buenos Aires. “Esto nos permite escuchar y atender mejor las necesidades informativas de los medios que reciben nuestro servicio”, afirmó Salazar.

La próxima apertura de un centro en México pretende “reflejar mejor, en el plano informativo, las tendencias naturales que se están dando  en América Latina con el surgimiento de bloques geopolíticos y económicos”, dijo.

Actualmente, el Servicio Internacional en Español tiene como suscriptores directos a los principales medios gráficos y audiovisuales de América Latina, la Península Ibérica y el mercado hispano de Estados Unidos.

La DPA, que hoy cumple 50 años, está decidida a fortalecer su posición como una de las agencias líder en el mercado internacional de noticias, dijo su presidente, y director, Walter Richtberg, con motivo del aniversario.

“Estamos decididos a seguir perteneciendo al restringido grupo de agencias mundiales que tienen una presencia real y fuerte en todas las regiones del mundo”, expresó Rithtberg, quien desde hace quince años dirige la agencia informativa más importante de Alemania.

A fin de lograr sus objetivos, la DPA no sólo seguirá impulsando la distribución de noticias en alemán, español, inglés y árabe, actividad fundamental de la empresa, sino que redoblará el despliegue de un proyecto multimedia.

Excélsior, México, 19 de agosto de 1999.-