{"id":847,"date":"2022-04-18T12:20:24","date_gmt":"2022-04-18T16:20:24","guid":{"rendered":"http:\/\/desdeeltejado.com\/?p=847"},"modified":"2026-03-13T15:41:09","modified_gmt":"2026-03-13T19:41:09","slug":"periodismo-y-literatura-a-proposito-de-figuraciones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/desdeeltejado.com\/index.php\/2022\/04\/18\/periodismo-y-literatura-a-proposito-de-figuraciones\/","title":{"rendered":"Periodismo y literatura, a prop\u00f3sito de Figuraciones"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una de las preguntas m\u00e1s\nrecurrentes que me formulan los colegas periodistas a prop\u00f3sito de la reciente\npublicaci\u00f3n de mi libro de cuentos, <em>Figuraciones<\/em>,&nbsp; es qu\u00e9 me impuls\u00f3 a incursionar en la ficci\u00f3n\ntras haber dedicado mi vida profesional al periodismo; c\u00f3mo se dio esa\ntransici\u00f3n del relato period\u00edstico al literario, cu\u00e1ndo y en qu\u00e9 momento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tal vez, como declar\u00e9 en\nalguna entrevista, por la necesidad de transmitir vivencias, im\u00e1genes,\nsensaciones y percepciones que no tienen cabida en una cr\u00f3nica o en un\nreportaje, menos a\u00fan en una noticia, porque, como sabemos todos los ejercemos\neste oficio, las estructuras period\u00edsticas, incluso las m\u00e1s flexibles, tienen\nreglas r\u00edgidas que no admiten fantas\u00edas ni \u201cfiguraciones\u201d. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es, pues, una necesidad de\nexpresi\u00f3n, la que siente todo periodista cuando no encuentra asidero para\ncontar una historia que la percibe como cierta o probable.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La creaci\u00f3n literaria es\nun acto individual, muy personal. Uno escribe para uno mismo, por la necesidad\nque tienes de volcar sentimientos que llevas dentro y que de otra manera no\nencontrar\u00edan salida, a diferencia del periodismo, que es un oficio nacido para\ncontar las cosas de los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En todo caso, esta\ntransici\u00f3n no deber\u00eda llamar la atenci\u00f3n, porque, como dec\u00eda un gran amigo y\ncolega espa\u00f1ol, el corresponsal de guerra Manuel Leguineche, a quien suelo\ncitar a menudo, el periodismo y la literatura son orillas de un mismo r\u00edo. O en\npalabras del periodista mayor, Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez: son hijos de la misma\nmadre, la narrativa. Y en el peor de los casos, primos hermanos, pero parientes\nde un mismo linaje.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Toda narrativa est\u00e1\nanclada en la realidad, en percepciones del mundo que nos circunda. La\nperiod\u00edstica, en hechos, y la literaria, en sensaciones fugaces, en vivencias\ninacabadas, que dejan profundas huellas en nuestro esp\u00edritu y que cobran cuerpo\ny sentido por obra y gracia de la imaginaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es el abordaje de la realidad desde una\nperspectiva diferente, la exploraci\u00f3n de aristas apenas perceptibles por\nnuestros sentidos. Una b\u00fasqueda, si se quiere, porque, como dijo Kafka, \u201cla literatura es siempre\nuna expedici\u00f3n a la verdad\u201d, una verdad que se hace cierta el momento en que la\nconcebimos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A Garc\u00eda M\u00e1rquez no le\ncost\u00f3 trabajo cruzar el r\u00edo, porque hab\u00eda descubierto que la historia contada\nen un reportaje o en una cr\u00f3nica no solo pod\u00eda llegar a ser igual a la vida,\nsino mejor que la vida misma. Es lo que le permiti\u00f3 escribir una cr\u00f3nica como un cuento y un cuento como\nuna cr\u00f3nica. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfCu\u00e1ndo abandon\u00e9 la orilla\ndel periodismo para incursionar en la ficci\u00f3n? Tal vez el d\u00eda en que no pude\nrespaldar con hechos mis propias percepciones, las vivencias inacabadas que\nmencion\u00e9 al principio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Siempre me pregunt\u00e9, por\nejemplo, c\u00f3mo vivi\u00f3 el Che Guevara la agon\u00eda de los condenados a muerte, qu\u00e9 le\npas\u00f3 por la mente cuando se dio cuenta de que hab\u00eda llegado su hora final, qu\u00e9\nrecuerdos le atormentaron o lo consolaron cuando vio entrar al sargento Mario Ter\u00e1n\na la escuelita de La Higuera para ejecutar la sentencia del Alto Mando militar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No pude contarlo en una\ncr\u00f3nica, puesto que no ten\u00eda las evidencias que prescriben las reglas del\nperiodismo, as\u00ed que intent\u00e9 reconstruir ese dram\u00e1tico final, esos dos o tres\nminutos \u00faltimos de su vida, en un cuento, en \u201cEl Espejo\u201d, abusando, tal vez, de\nuna figuraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al comentar este cuento, en\nuna opini\u00f3n muy generosa, el historiador Gustavo Rodr\u00edguez Ostria, autor de una\nbiograf\u00eda in\u00e9dita del Che, dijo que \u201cla ficci\u00f3n\npermite una libertad que el historiador no dispone\u201d. Y eso es lo que\nhice. Llenar con imaginaci\u00f3n un espacio que la historia dej\u00f3 abierto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Garc\u00eda\nM\u00e1rquez dec\u00eda que la novela y el cuento admiten la fantas\u00eda sin l\u00edmites, pero\nque la cr\u00f3nica tiene que ser verdad hasta la \u00faltima coma, aunque nadie lo sepa\nni lo crea. Siguiendo el mismo razonamiento, yo dir\u00eda que el relato literario\ndebe ser veros\u00edmil, cre\u00edble, aunque no sea cierto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mis personajes surgen de\nlos pliegues de la memoria, apenas esbozados, escondidos como estaban en\nrincones desapercibidos, para inventarse a s\u00ed mismos y recorrer su propia\nhistoria, con el autor como testigo o si acaso como un simple amanuense que se\ndeja llevar por su propia criatura. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed naci\u00f3 <em>Lenca<\/em>, la guerrillera que transita por la tierra de los carbones\nencendidos, el lugar donde viv\u00eda la muerte; y el <em>Triste Pizarro<\/em>, un joven condenado a vivir un duelo eterno con la sonrisa vestida de\nluto, v\u00edctima del sino hereditario de los malqueridos; y <em>Casilda<\/em>, la ni\u00f1a que cree descubrir la certeza que la realidad le negaba detr\u00e1s de las sombras tortuosas y\namenazantes que suelen tejer los ocasos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Son estos personajes los\nque dan unidad, si es que tienen alguna, a los siete cuentos de mi libro: el\nhero\u00edsmo de los derrotados, la audacia de los inocentes, la porf\u00eda de los\nsobrevivientes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con los personajes surgen\nlos escenarios y muchas veces son los mismos escenarios que dan nacimiento a\nlos personajes. Los paisajes se apropian de las personajes, los recrean y los\nhacen suyos, hasta convertirlos en \u00e1nimas o fantasmas, seg\u00fan los humores y\namores que recogen en su transitar por cada entorno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed pude entrever las\naguas vidriosas, relampagueantes, que pujaban por alcanzar el r\u00edo, entre\nguijarros bru\u00f1idos por el torrente y el tiempo, en la acequia de la hacienda de\nla abuela <em>Herminia<\/em>; el bosquecillo de\neucaliptus de un pueblo, cuando ese pueblo todav\u00eda no era pueblo, sino apenas\nuna parroquia de chacras y fincas floridas; las selvas pobladas por mil especies de mariposas\ny cubiertas por cuatrocientas variedades de orqu\u00eddeas de un escenario b\u00e9lico;\nal venado de cola blanca que correteaba en un bosque de\nmangales; o el firmamento de la gran\nciudad que escond\u00eda las tres estrellas amarillas con nombres de odaliscas: Sadal-melik,\nSadal-suud&nbsp; y Sadach-bia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La poes\u00eda, si existe, no\nest\u00e1 en las palabras, sino en los personajes. Nace con ellos y vive con ellos.\nSi el autor tiene alg\u00fan m\u00e9rito, es haberla detectado en las apariencias que dan\npaso a las figuraciones.&nbsp; Al fin y al\ncabo, las apariencias no son otra cosa que realidades que se visten de poes\u00eda\npara burlar los sentimientos. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La creaci\u00f3n literaria,\ncomo dije,&nbsp; es un acto individual, muy\npersonal, un acto que abre la puerta a la reflexi\u00f3n, m\u00e1s all\u00e1 del prop\u00f3sito\nl\u00fadico del autor. No es que yo crea en la literatura como mensaje, mucho menos\ncomo mensaje pol\u00edtico, pero si en la introspecci\u00f3n de la propia creaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El cuento \u201cAqu\u00ed vive la\nmuerte\u201d me permiti\u00f3 reflexionar sobre la inutilidad de la lucha armada, la\n\u201cviolencia revolucionaria\u201d, la que alguna vez, siendo j\u00f3venes,&nbsp; justificamos o toleramos. \u201cLos muertos nunca son\najenos, todos son propios\u201d, dice <em>Lenca<\/em>,\nla guerrillera. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es\ntambi\u00e9n una condena a las atrocidades de la guerra, como el asesinato del Poeta\nM\u00e1rtir, Roque Dalton, a manos de sus propios compa\u00f1eros de lucha. \u201cPuedo\nentender la guerra, el combate cara a cara con el enemigo, pero no los ajustes\nde cuentas entre amigos, los fratricidios y parricidios entre compa\u00f1eros\u201d, dice\n<em>Lenca<\/em>, en otra reflexi\u00f3n autocr\u00edtica\nque la lleva a la revisi\u00f3n de sus propias convicciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El guerrillero ag\u00f3nico\nvive las dudas de todo convencido en el balance de su vida, en el final de su\nandadura, entre las consignas en desuso que pugnan por liberarse de las\nataduras del olvido y las premoniciones que se le atoran en la mente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">O el Cristo ateo subido a\nla cruz que, en medio del vocer\u00edo amontonado de fariseos y samaritanos en\nt\u00fanicas n\u00edveas, jud\u00edos barbados, pla\u00f1ideras de rebosos enlutados, centuriones\nplateados y soldados en casacas entorchadas, alcanza a percibir una voz\nliberadora distante: <em>\u201cPater in manus tuas\ncommendo spiritum meum\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como digo en uno de los ep\u00edgrafes del libro a manera de presentaci\u00f3n y justificaci\u00f3n de mis textos, la ficci\u00f3n cobra vida y recupera certezas cuando la imaginaci\u00f3n desvela lo que la realidad oculta. Mis historias son eso, apariencias, figuraciones m\u00edas que quise rescatar por la necesidad \u00edntima de verlas convertidas en realidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>Ramona<\/em> \u2013 <em>Opini\u00f3n<\/em> de Cochabamba \u2013 17 de abril de 2022<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"https:\/\/www.opinion.com.bo\/articulo\/ramona\/periodismo-literatura-proposito-figuraciones\/20220416201230863172.html\">https:\/\/www.opinion.com.bo\/articulo\/ramona\/periodismo-literatura-proposito-figuraciones\/20220416201230863172.html<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una de las preguntas m\u00e1s recurrentes que me formulan los colegas periodistas a prop\u00f3sito de la reciente publicaci\u00f3n de mi libro de cuentos, Figuraciones,&nbsp; es qu\u00e9 me impuls\u00f3 a incursionar en la ficci\u00f3n tras haber dedicado mi vida profesional al periodismo; c\u00f3mo se dio esa transici\u00f3n del relato period\u00edstico al literario, cu\u00e1ndo y en qu\u00e9 &hellip; <a href=\"https:\/\/desdeeltejado.com\/index.php\/2022\/04\/18\/periodismo-y-literatura-a-proposito-de-figuraciones\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Periodismo y literatura, a prop\u00f3sito de Figuraciones<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[4,6],"tags":[],"class_list":["post-847","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-prologos","category-resenas"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/desdeeltejado.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/847","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/desdeeltejado.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/desdeeltejado.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/desdeeltejado.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/desdeeltejado.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=847"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/desdeeltejado.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/847\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1326,"href":"https:\/\/desdeeltejado.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/847\/revisions\/1326"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/desdeeltejado.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=847"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/desdeeltejado.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=847"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/desdeeltejado.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=847"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}