{"id":709,"date":"2022-03-12T19:37:22","date_gmt":"2022-03-12T23:37:22","guid":{"rendered":"http:\/\/desdeeltejado.com\/?p=709"},"modified":"2022-03-12T20:46:47","modified_gmt":"2022-03-13T00:46:47","slug":"alfredo-dominguez-el-artista-que-ya-era-antes-de-ser","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/desdeeltejado.com\/index.php\/2022\/03\/12\/alfredo-dominguez-el-artista-que-ya-era-antes-de-ser\/","title":{"rendered":"Alfredo Dom\u00ednguez, el artista que \u00abya era antes de ser\u00bb"},"content":{"rendered":"\n<p>Como en la par\u00e1bola del jard\u00edn de los senderos que se\nbifurcan de Jorge Luis Borges, &nbsp;Alfredo Dom\u00ednguez se encontr\u00f3 un d\u00eda en\nesa encrucijada de la vida que \u201cabarca todas las posibilidades\u201d, cuando el\nhombre tiene ante s\u00ed \u201cdiversas alternativas, opta por una y elimina las otras\u201d,\nel punto de inflexi\u00f3n en el que el destino le obliga a elegir entre \u201cdiversos\nporvenires\u201d. Fue su mentor, el anarquista Liber Forti, quien acudi\u00f3 en su\nayuda. Y la elecci\u00f3n no fue dif\u00edcil, porque, como dir\u00eda el propio Forti, el\nartista tupice\u00f1o \u201cya era antes de ser\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Alfredo, como lo recuerdan sus amigos del pueblo, era un\n\u201cchango prometedor\u201d en oficios y menesteres diversos: dibujante, caricaturista,\npintor, cantor, compositor e incluso actor, pero sobre todo destacaba como\nfutbolista y guitarrero. Fue cuando Forti, seg\u00fan cont\u00f3 su bi\u00f3grafa, Gisela\nDerpic Salazar, le inst\u00f3 a optar por el sendero del arte: Futbolistas, hay\ncientos; artistas, pocos, le dijo, y lo disuadi\u00f3 de firmar un contrato con un\nequipo de la primera divisi\u00f3n pace\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>Artista polifac\u00e9tico, Dom\u00ednguez desarroll\u00f3 en Bolivia y\nSuiza. Gan\u00f3 fama no solo como guitarrista y compositor, sino tambi\u00e9n como\npintor y grabador.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En un art\u00edculo publicado por la revista <em>Fuentes<\/em> de la Biblioteca y Archivo Hist\u00f3rico, el m\u00fasico suizo Yves\nCerf describe el talento r\u00edtmico del tupice\u00f1o como una \u201cdramaturgia sonora\u201d y\nuna \u201cpoes\u00eda hipn\u00f3tica\u201d, en tanto que la historiadora del arte suiza Erica\nDeuber Ziegler se\u00f1ala, en la misma publicaci\u00f3n, que sus pinturas y grabados\ntienen \u201cpoes\u00eda, movimiento, armon\u00edas sutiles, como su m\u00fasica en la guitarra\u201d. El\nsemanario suizo franc\u00f3fono <em>L\u2019Hebdo<\/em> se\nrefiri\u00f3 a \u00e9l como \u201cgenio salvaje\u201d, deslumbrado por el \u201creguero c\u00f3smico\u201d de sus\naguafuertes, el \u201cna\u00eff boliviano\u201d, y por sus \u201cestrellas en relieve, s\u00edntesis\nmodesta y convincente de lo infinitamente peque\u00f1o y de lo infinitamente\ngrande\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Su esposa y compa\u00f1era de vida, Gladis Cortez, lo describ\u00eda\ncomo un \u201cartista pl\u00e1stico, concertista de guitarra, cantor y compositor\u201d, pero\n\u00e9l, en su humildad y modestia, se defin\u00eda simplemente como un \u201cviajador y\ntocador de guitarra\u201d. El cantautor y guitarrista tupice\u00f1o Luis Rico lo recuerda\ncomo \u201cun buen artista pl\u00e1stico, buen cantor, buen guitarrista y buen actor de\nteatro\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Alfredo Dom\u00ednguez naci\u00f3 el 9 de julio de 1938 en Tupiza, un\n\u201cpueblito encatao\u201d, rodeado de cerros colorados y salpicado de molles olorosos,\nsauces llorones y cardones gigantes; lleg\u00f3 al mundo &nbsp;acunado por el canto\nde los huichicos y arrullado por las \u201ccampanitas de cualquier parte\u201d, cuyo\nta\u00f1ido musical marcaba el comp\u00e1s de los amaneceres y atardeceres de las\ncomarcas del valle.<\/p>\n\n\n\n<p><em>El mundo se ha\nreservao<br>\nun campito muy sagrao,<br>\nlos due\u00f1os de la tierra lo han modelao,<br>\ncon cerros colorados a cada costao.<br>\nCon la brisa se ha asociao,&nbsp;<br>\ncon su alegre sonrisa,&nbsp;<br>\nel silbo del huichico ha colaborao<br>\nal llamarle Tupiza pueblito encatao.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Nacido en el seno de una familia \u201chumilde pero digna\u201d,\nhijo \u00fanico de un carpintero fabricante de guitarras, don Ces\u00e1reo Dom\u00ednguez, y\nuna modesta vendedora ambulante de dulces y helados, do\u00f1a Eleuteria Romero,\naprendi\u00f3 de su tierra y de su gente. Nadie interpret\u00f3 mejor la \u201cvida, pasi\u00f3n y\nmuerte\u201d del hombre del pueblo, personificado en su obra musical y pict\u00f3rica por\nJuan Cutipa, el hijo de la tierra, en una saga de 12 piezas y 12 \u00f3leos de hondo\ncontenido autobiogr\u00e1fico.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan Galo Illatarco Pe\u00f1arrieta, autor de una breve\nbiograf\u00eda difundida en la revista <em>Fuentes<\/em>,\nla prol\u00edfica obra musical, pl\u00e1stica y po\u00e9tica de Dom\u00ednguez es \u201cuna narraci\u00f3n\ncontempor\u00e1nea art\u00edsticamente elaborada sobre la realidad socio econ\u00f3mica cultural\ny pol\u00edtica de Bolivia, y sobre todo de su Tupiza natal y su propia familia de\norigen\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Alfredo creci\u00f3 en la pobreza. Trabaj\u00f3 desde su\nni\u00f1ez como ayudante en el taller de su padre y en el puesto de venta de su\nmadre, pero se daba tiempo para corretear por los maizales y frutales de\nPalala, escalar los cerros colindantes y cazar palomas y pescar cangrejos en\nChajrahuasi, la hacienda de la dinast\u00eda minera de los Aramayo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Su amigo y compa\u00f1ero de correr\u00edas Blas Sivila Sarmiento\nrecuerda con nostalgia las competencias infantiles para trepar \u201ccomo monos\u201d un\nchurqui centenario de la plazuela Cotagaita, ubicada en la zona norte del\npueblo, junto con otros ni\u00f1os del barrio. \u201cAlfredo era muy \u00e1gil y conmigo\nalcanzamos las ramas m\u00e1s altas, luego la bajada era competible, Alfredo y yo\n\u00e9ramos los que lleg\u00e1bamos m\u00e1s r\u00e1pido\u2026\u201d, relat\u00f3 en un testimonio difundido por\nsu hijo Luis.<\/p>\n\n\n\n<p>Asisti\u00f3 a la escuelita primaria 7 de Noviembre. All\u00ed\naprendi\u00f3 a leer y escribir, pero tambi\u00e9n sufri\u00f3 la amarga experiencia de la\ndiscriminaci\u00f3n. Abandon\u00f3 sus estudios cuando cursaba el primero de secundaria\nen el Colegio Suipacha debido, precisamente, al maltrato y a los insultos\nracistas de uno de sus maestros. A pesar de ello, recordaba su vida escolar con\nternura y nostalgia.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Guardapolvo\npolvoriento<br>\nvuelve rumbo a su chocita;<br>\nla dicha se cobija<br>\nen su cara morenita.<br>\nDe pronto los pajaritos<br>\nse entretienen comentando;<br>\nde un tiempo a esta parte<br>\nJuancito est\u00e1 cambiando.<br>\nLas letras como estrellitas<br>\nse le van clarificando;<br>\nsus ingenuas pupilas<br>\nlas va identificando.<br>\nEl cerro abre sus abarcas,<br>\nlagrimeando est\u00e1 por dentro;<br>\nqu\u00e9 m\u00e1s puede pedir<br>\nsi Juan ya sabe escribir.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Cansado de las humillaciones, seg\u00fan cuenta Sivila\nSarmiento, un d\u00eda de esos Alfredo comunic\u00f3 a sus amigos su intenci\u00f3n de\nabandonar los estudios. \u201cNo me gusta el estudio voy a dejar el colegio, quiero\nayudar a mis pap\u00e1s, quiero trabajar de lo que sea\u201d, les dijo.<\/p>\n\n\n\n<p>Siendo a\u00fan adolescente se traslad\u00f3 a la Argentina para\ntrabajar en la zafra azucarera. \u201cAprend\u00ed la m\u00fasica desde los 12 a\u00f1os, en Tupiza\ny en la Argentina, con los trabajadores de la ca\u00f1a de az\u00facar. Cada noche nos\nreun\u00edamos alrededor de un fuego para cantar y tocar. Pude aprender observando a\nun m\u00fasico\u201d, rememor\u00f3 en una entrevista concedida al peri\u00f3dico <em>La Suisse<\/em> de Ginebra.<\/p>\n\n\n\n<p>Para no contrariar a su padre, quien le hab\u00eda prohibido\nque se dedicara a la m\u00fasica porque tem\u00eda que \u201cse volviera un borracho\u201d, tocaba\ncasi clandestinamente, a ocultas de su familia, hasta que don Ces\u00e1reo,\ncompadeci\u00e9ndose de su hijo, le fabric\u00f3 una guitarra. A su retorno de Argentina,\nse incorpor\u00f3 a una estudiantina local, dirigida por el m\u00fasico Jos\u00e9 Ortega, y\ncomenz\u00f3 a frecuentar a los hermanos Adalberto, Iv\u00e1n y Godofredo Barrientos,\ntalentosos artistas y gestores culturales tupice\u00f1os, y al grupo teatral Nuevos\nHorizontes, que dirig\u00eda Liber Forti y al que pertenec\u00edan los hermanos\nBarrientos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cRemont\u00e1ndome al pasado, veo a un muchacho, casi un ni\u00f1o,\nque hace correr sus morenos deditos por las cuerdas de una guitarra, prestada\npor su t\u00edo, en la cual aprende sus primeros acordes. Veo que su padre quien,\ndeseoso de que su hijo &nbsp;no tenga que prestarse el instrumento para\nejercitarse, le construye su primera guitarra propia que, por un favor del\ndestino, se encuentra en mi poder, como un grato recuerdo del hermano\u201d,\nevocar\u00eda Iv\u00e1n a\u00f1os despu\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>Barrientos recordaba a Dom\u00ednguez como un \u201cni\u00f1o rebelde,\nsencillo, sensible y aventurero\u201d, que un d\u00eda desapareci\u00f3 de Tupiza para irse a\nla zafra, primero, y con un circo chileno despu\u00e9s, con el que recorri\u00f3 el pa\u00eds\ndurante un a\u00f1o como ayudante, cuidador de monos e incluso payaso. Fue una \u00e9poca\ndura, como dej\u00f3 constancia en la canci\u00f3n \u00c9xodo.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Gentes collas de todo\nlugar,<br>\nvan camino a un ca\u00f1averal,<br>\nla frontera cruzando est\u00e1n,<br>\ncada uno pensativo va.<br>\nEntre ellos Cutipa llega a aquel lugar,<br>\npensando en lo mucho que puede ganar,<br>\nel machete entr\u00f3 a funcionar.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Liber Forti recordaba que se incorpor\u00f3 a Nuevos\nHorizontes como actor siendo muy joven. Le gustaban los papeles c\u00f3micos y \u201cera\nuno de los encargados de dar las serenatas, con la luz de la luna\u201d. No s\u00f3lo fue\nun gran m\u00fasico, sino \u201cun gran ser humano\u201d, modesto y solidario, seg\u00fan le dijo a\nGisela Derp\u00edc Salazar. \u201c\u00a1Un gran talento! \u00a1Puta\u2026 Qu\u00e9 talento! (&#8230;) \u00a1Mucha\ncosa!\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Futbolista, basquetbolista y fisiculturista, destac\u00f3 como\narquero del Club Hurac\u00e1n de Tupiza. Un d\u00eda tom\u00f3 la decisi\u00f3n de marcharse a La\nPaz con la idea de jugar en el Bol\u00edvar, en el que militaban otros afamados\nfutbolistas tupice\u00f1os, como V\u00edctor Agust\u00edn Ugarte y Hern\u00e1n Huaranca. Despu\u00e9s de\nasistir a varios entrenamientos y recibir una oferta para incorporarse al\nequipo, se encontr\u00f3 en la calle con Forti: \u201cLe dije que como Dom\u00ednguez arquero\nhab\u00edan cientos; como artista, nadie\u201d. &nbsp;Ten\u00eda 24 a\u00f1os. <\/p>\n\n\n\n<p>Forti tuvo una gran influencia en Dom\u00ednguez, no solo en\nsu carrera art\u00edstica, sino tambi\u00e9n en el plano ideol\u00f3gico. En Nuevo Horizontes\nabrev\u00f3 las ideas libertarias del anarquismo, ideas que, sin embargo y\nprecisamente por eso mismo, nunca se tradujeron en militancia pol\u00edtica ni mucho\nmenos partidaria. \u201cMi mejor maestro es el pueblo libre, abierto y sencillo\u201d,\ndec\u00eda al resumir su filosof\u00eda de vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Alfredo hizo sus primeras giras \u2013por los centros mineros\ndel sur, con Nuevos Horizontes\u2013 y fue el grupo teatral el que patrocin\u00f3 su\nprimera exposici\u00f3n de dibujos, pinturas y caricaturas en la plaza de Tupiza en\n1959. Como dijo su esposa, Gladis Cortez, fue en esa instituci\u00f3n, que agrupaba\na actores, dramaturgos, pintores, escritores, poetas y m\u00fasicos de muchas\nlatitudes, donde Dom\u00ednguez desarroll\u00f3 su \u201cverdadera formaci\u00f3n art\u00edstica\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cNuestro entra\u00f1able Liber Forti ha marcado la vida de\nnuestra generaci\u00f3n, donde han habido grandes periodistas; alguno cantaba, pero\ncantaba mal; actores de teatro (\u2026), pero no tocaban guitarra, o cantores como\nyo, que a pesar de ensayar la gran obra Doce hombres en pugna, apenas alcanc\u00e9 a\nhacer un buen papel en Tres Generales, de Raul Salm\u00f3n, dirigido por Leo Red\u00edn\u201d,\nrecord\u00f3 Luis Rico.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue tambi\u00e9n en ese momento que se cruza su camino con el\nde los hermanos Barrientos, \u201ccuando la guitarra de Alfredo se encuentra con el\npiano, el acorde\u00f3n, el botell\u00f3fono, las arm\u00f3nicas y las voces de los hermanos\nBarrientos, para recorrer juntos muchas rutas sure\u00f1as en ese \u00e1rido terreno de\nhacer arte por arte mismo, sin esperar remuneraci\u00f3n econ\u00f3mica\u201d, seg\u00fan recordar\u00eda\nIv\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p>Es en La Paz donde se relaciona con otra instituci\u00f3n que\nmarcar\u00eda su vida y su carrera art\u00edstica, la galer\u00eda y pe\u00f1a folkl\u00f3rica Naira,\nfundada por Pepe Ball\u00f3n. Para entonces ya hab\u00eda abandonado la idea de dedicarse\nal f\u00fatbol y sus paisanos tupice\u00f1os residentes en la sede de Gobierno le hab\u00edan\nregalado una guitarra del famoso fabricante Rivas. En Naira conoci\u00f3 al\ncharanguista Ernesto Cavour, al antrop\u00f3logo y quenista suizo Gilbert Favre, m\u00e1s\nconocido como \u201cGringo bandolero\u201d, y a su compa\u00f1era, la por entonces no muy\nfamosa cantautora chilena Violeta Parra.<\/p>\n\n\n\n<p>Naira era el centro cultural m\u00e1s importante de La Paz,\npunto de encuentro de la intelectualidad de la \u00e9poca. All\u00ed conoci\u00f3 al poeta\nOscar Rivera Rodas, cuya obra admiraba, y trabaj\u00f3 en diversos proyectos con su\namigo de infancia, el escritor tupice\u00f1o Gast\u00f3n Su\u00e1rez, quien escribi\u00f3 la letra\nde uno de sus grandes \u00e9xitos musicales: <em>Rosendo\nVillegas Velarde<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Alfredo ten\u00eda para entonces medio centenar de\ncomposiciones instrumentales y letras de canciones, pero las interpretaba a\nrega\u00f1adientes porque no le gustaba el timbre de si voz. Fue Violeta Parra la\nque lo anim\u00f3 a cantar sus composiciones, a seguir su ejemplo, &nbsp;pues ella\nmisma no ten\u00eda una voz excepcional. \u201cCuando quieras decir algo, dilo, aunque no\ntengas buena voz\u201d, le dijo.<\/p>\n\n\n\n<p>Su experiencia como int\u00e9rprete se reduc\u00eda a unas pocas\nactuaciones en las radios M\u00e9ndez y El C\u00f3ndor, muy populares en su \u00e9poca, aunque\nhab\u00eda obtenido ya un par de premios en sendos concursos folkl\u00f3ricos de\nArgentina. Actuaba gratis y se ganaba la vida como dibujante de geolog\u00eda en el\nServicio Geol\u00f3gico de Bolivia (Geobol) &nbsp;y como caricaturista de <em>El Diario<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>En Naira naci\u00f3 la cantata <em>Juan Cutipa<\/em> (1968). El m\u00fasico suizo Yves Cerf elogi\u00f3 la obra por su\n\u201cgran fuerza dram\u00e1tica y teatral\u201d y sus \u201cpaisajes sonoros, ritmos y melod\u00edas\ntejidas\u201d para contar la <em>Vida, Pasi\u00f3n y\nMuerte de Juan Cutipa<\/em>, el campesino, el pastor, el soldado, el zafrero, el\nind\u00edgena, el minero de su tierra, que no es otro que el propio Dom\u00ednguez.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Muchos han querido encasillar a Dom\u00ednguez en la canci\u00f3n\nprotesta, muy de moda en las d\u00e9cadas de los 60 y 70, en coincidencia con la\nradicalizaci\u00f3n de los movimientos de izquierda, pero, como \u00e9l mismo dec\u00eda,\nnunca pretendi\u00f3 hacer canci\u00f3n pol\u00edtica, sino mostrar los problemas de la gente,\ncomo lo hizo con <em>Juan Cutipa<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Otros creyeron ver en esta misma cantata la vida, pasi\u00f3n\ny muerte de Jesucristo, a partir de algunos de los doce temas (<em>Villancico<\/em>, <em>Navidad Rural<\/em>, <em>Procesi\u00f3n<\/em>,\netc\u00e9tera), como resultado de una supuesta influencia de la Teolog\u00eda de la\nLiberaci\u00f3n, tambi\u00e9n muy vigente en la \u00e9poca, pero \u00e9l negaba cualquiera\nfiliaci\u00f3n que sea la simple preocupaci\u00f3n por la pobreza, la injusticia y la\ndiscriminaci\u00f3n social que ve\u00eda en su entorno. \u201cEstas son cosas que hemos vivido\nen el pueblo y en el campo; lo que hago es reproducir esas vivencias\u201d, me dijo\nen una ocasi\u00f3n, al resumir el sentido de su m\u00fasica y sus canciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Vivencias como las que relata en La le\u00f1era: <em>India bronceada por las tormentas,\/ muy\nlastimada por el dolor.\/ fiel compa\u00f1era de las quebradas,\/ hija del cerro,\nindia mancay.\/ Y por delante van los burritos,\/ tristes, callados, van y van.\/\nDe rato en rato se escucha el arre\/ de la le\u00f1era que va detr\u00e1s.\/ A las\nmonta\u00f1as, cumbres, sendero,\/ silo su abarca saben pisar.\/ Es azotada por la\npobreza\/ con su destino de arrear y arrear<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>En <em>Navidad Rural<\/em>,\nAlfredo canta: <em>Ya lleg\u00f3 la Noche Buena\/\ncielo y campo se alegr\u00f3\/ por el ni\u00f1o de una india que Mar\u00eda se llam\u00f3.\/ Con olor\na tierra pura\/ cuentan que encontr\u00e1base\/ saboreando su acullico\/ el indio tata\nJos\u00e9.\/ Noche Buena, Noche Buena,\/ noche de verdad,\/ ha llegado un Mes\u00edas a la\nchocita rural<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>A\u00f1os despu\u00e9s, el nicarag\u00fcense Carlos Mej\u00eda Godoy compuso\nalgo parecido (<em>El Cristo de Palacag\u00fcina<\/em>),\n\u00e9l s\u00ed influenciado por la revoluci\u00f3n sandinista y la Teolog\u00eda de la Liberaci\u00f3n:\n<em>Cristo ya naci\u00f3 en Palacag\u00fcina\/ De Chepe\nPav\u00f3n y una tal Mar\u00eda\/ Ella va a planchar muy humildemente\/ La ropa que goza la\nmujer hermosa del terrateniente (\u2026)\/ Mar\u00eda sue\u00f1a que el hijo\/ igual que el tata\nsea carpintero\/ pero el chavalito piensa:\/ Ma\u00f1ana quiero ser guerrillero<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n en Naira naci\u00f3 el llamado \u201cneofolklore\u201d, una\nsuerte de estilizaci\u00f3n de los ritmos nativos, gracias a la conjunci\u00f3n de tres\ntalentos: Dom\u00ednguez, Cavour y Favre. En los acordes conjuntos, como dir\u00eda\nManuel Monroy Chazarreta (<em>El Papirri<\/em>),\nel charango de quirquincho de Cavour y la guitarra criolla de Dom\u00ednguez \u201chacen\nel amor con toda sinceridad\u201d y dan cobijo a la quena de Favre. Para <em>El Papirri<\/em>, Dom\u00ednguez y Cavour son los\nLennon y McCartney de Bolivia.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue entonces que el delegado de la Fundaci\u00f3n Sim\u00f3n I.\nPati\u00f1o en Bolivia, el suizo R\u00e9my Montavon, los \u201cdescubri\u00f3\u201d en Naira y les\nconsigui\u00f3 una invitaci\u00f3n para visitar Ginebra, en septiembre de 1969, junto con\nJulio Godoy, Edgar Joffr\u00e9, quienes formaban parte del cuarteto Los Jairas, con\nCavour y Favre. Era la \u00e9poca en que Am\u00e9rica Latina estaba de moda en Europa, no\nsolamente por la m\u00fasica, sino por la literatura gracias al boom de Gabriel\nGarc\u00eda M\u00e1rquez, Mario Vargas Llosa, Carlos Fuentes y otros autores.<\/p>\n\n\n\n<p>La gira, seg\u00fan Montavon, fue \u201cun descubrimiento por\npartida doble: Los Jairas y el Tr\u00edo Dom\u00ednguez-Cavour-Favre descubrieron Europa\ny el p\u00fablico europeo descubri\u00f3 una faceta de la cultura boliviana\u201d.\n&nbsp;Dom\u00ednguez ech\u00f3 ra\u00edz en Ginebra, donde hizo una exitosa carrera, no solo\ncomo guitarrista, sino tambi\u00e9n como grabador. Incorporado al Centro de Grabado\nContempor\u00e1neo de Ginebra, expuso con Picaso, Chagal, Dal\u00ed, Leonor Fini, Clav\u00e9 y\notros en los centros culturales m\u00e1s famosos, como la galer\u00eda de la Catedral, en\nFribourg, y la Numen Inter-Arts, en Lyon.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cSu gusto por el grabado no es casual. Sus relieves\nllevan el testimonio de un pa\u00eds, de una poes\u00eda bruta, cotidiana, y que otorga\nuna dimensi\u00f3n excepcional al agua, al cielo, a la lluvia, a la tierra, a los\nmuros, a las vestimentas, a los ritos\u201d, coment\u00f3 <em>La Gaceta<\/em> de Lausana.<\/p>\n\n\n\n<p>Dom\u00ednguez muri\u00f3 a los 42\na\u00f1os de edad mientras jugaba un partido de f\u00fatbol en la sala de deportes de\nSous-Moulin, en el barrio de Th\u00f4nex, Ginebra, el 28 de enero de 1980, a consecuencia\ndel mal de Chagas, una enfermedad t\u00edpica de la pobreza. El funeral se realiz\u00f3\nen la iglesia de San Jos\u00e9 de Eaux-Vives. Favre improvis\u00f3 una canci\u00f3n con su\nquena para despedir al amigo. Erica Deuber Ziegler cuenta que cuando el cortejo\nabandonaba la iglesia, una pluma, seguramente de una paloma, descendi\u00f3\nsuavemente sobre el barniz fresco del ata\u00fad. Poco tiempo despu\u00e9s, los restos\ndel artista fueron trasladados a Tupiza, donde reposan en la actualidad.<strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Dibujo de Marcos Loayza<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>P\u00e1gina Siete \u2013 27 de septiembre de 2020<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como en la par\u00e1bola del jard\u00edn de los senderos que se bifurcan de Jorge Luis Borges, &nbsp;Alfredo Dom\u00ednguez se encontr\u00f3 un d\u00eda en esa encrucijada de la vida que \u201cabarca todas las posibilidades\u201d, cuando el hombre tiene ante s\u00ed \u201cdiversas alternativas, opta por una y elimina las otras\u201d, el punto de inflexi\u00f3n en el que &hellip; <a href=\"https:\/\/desdeeltejado.com\/index.php\/2022\/03\/12\/alfredo-dominguez-el-artista-que-ya-era-antes-de-ser\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Alfredo Dom\u00ednguez, el artista que \u00abya era antes de ser\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":746,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-709","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-semblanzas"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/desdeeltejado.com\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Dom\u00ednguez.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/desdeeltejado.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/709","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/desdeeltejado.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/desdeeltejado.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/desdeeltejado.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/desdeeltejado.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=709"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/desdeeltejado.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/709\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":710,"href":"https:\/\/desdeeltejado.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/709\/revisions\/710"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/desdeeltejado.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/746"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/desdeeltejado.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=709"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/desdeeltejado.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=709"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/desdeeltejado.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=709"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}