{"id":603,"date":"2022-03-05T18:06:59","date_gmt":"2022-03-05T22:06:59","guid":{"rendered":"http:\/\/desdeeltejado.com\/?p=603"},"modified":"2022-03-05T18:06:59","modified_gmt":"2022-03-05T22:06:59","slug":"octavio-paz-un-libertario-en-tiempos-nublados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/desdeeltejado.com\/index.php\/2022\/03\/05\/octavio-paz-un-libertario-en-tiempos-nublados\/","title":{"rendered":"Octavio Paz, un libertario en tiempos nublados"},"content":{"rendered":"\n<p>Octavio Paz naci\u00f3 bajo el signo del cambio, en el M\u00e9xico\nconvulsionado por la revoluci\u00f3n armada del siglo pasado (1910\/17) y en v\u00edsperas\ndel estallido de la primera gran conflagraci\u00f3n mundial (1914\/18). Su abuelo fue\nun intelectual liberal que combati\u00f3 la intervenci\u00f3n francesa (1862\/67) y su\npadre lleg\u00f3 a representar al caudillo revolucionario Emiliano Zapata en\n&nbsp;Estados Unidos. El poeta y ensayista mexicano vivi\u00f3 los \u201ctiempos\nnublados\u201d del siglo XX y asisti\u00f3 desolado al \u201cocaso de las utop\u00edas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Como hombre de letras obtuvo los m\u00e1s importantes galardones,\nentre ellos el Nobel de Literatura (1990) y el Premio Cervantes (1981), en un\nreconocimiento un\u00e1nime a su obra po\u00e9tica, pero como pensador que trascendi\u00f3 la\nl\u00edrica en un momento de profunda crisis ideol\u00f3gica, encendi\u00f3 grandes pol\u00e9micas\ny provoc\u00f3 agrios debates. De ideas libertarias m\u00e1s que liberales, fruto de su\nadhesi\u00f3n juvenil al anarquismo, cosech\u00f3 enemistades a causa de su pensamiento\ncr\u00edtico y su rechazo a los totalitarismos de todo signo.<\/p>\n\n\n\n<p>Mario Vargas Llosa elogi\u00f3 \u201cla belleza de su palabra, su\npoes\u00eda siempre original y la prosa de nuestra lengua\u201d, y lo reivindic\u00f3 como \u201cun\npensador que defendi\u00f3 la libertad y la cultura democr\u00e1tica\u201d; Gabriel\n&nbsp;Garc\u00eda M\u00e1rquez afirm\u00f3 que el mexicano \u201csatur\u00f3 de extremo a extremo el\nsiglo XX\u201d con \u201cun torrente de belleza, reflexi\u00f3n y an\u00e1lisis\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A su muerte, hace 21 a\u00f1os, el entonces director general de la\nUnesco, Federico Mayor, traz\u00f3 su biograf\u00eda en diez palabras: \u201cOctavio Paz\nencarn\u00f3 perfectamente su tiempo y su gran pa\u00eds\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Octavio Irineo Paz Lozano vino al mundo hace 105 a\u00f1os, el\n31 de marzo de 1914, en una casona de muros de piedra cubiertos de buganvillas\nde &nbsp;Mixcoac, un peque\u00f1o poblado vecino a la Ciudad de M\u00e9xico, hoy\nconvertido en un barrio m\u00e1s de la capital, y falleci\u00f3 el 19 de abril de\n1998.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Unos meses despu\u00e9s de su nacimiento, su madre, Josefina\nLozano, lo llev\u00f3 a vivir con su abuelo, Ireneo Paz, debido a que su padre,\nOctavio Paz Sol\u00f3rzano, se hab\u00eda unido al movimiento zapatista.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Abandon\u00f3 la casa del abuelo todav\u00eda en su ni\u00f1ez para reunirse\ncon su padre, quien representaba a Zapata en Los \u00c1ngeles despu\u00e9s de haber\ntrabajado como escribano y abogado del caudillo agrarista. Siendo a\u00fan muy joven\napoy\u00f3 el movimiento estudiantil que pugnaba por la autonom\u00eda universitaria\n&nbsp;y se uni\u00f3 a la corriente popular que postulaba al abogado, escritor,\neducador y fil\u00f3sofo Jos\u00e9 Vasconcelos a la Presidencia de la Rep\u00fablica.<\/p>\n\n\n\n<p>Su padre y su abuelo, a quienes escuch\u00f3 hablar sobre las\nleyendas y los h\u00e9roes liberales y revolucionarios de su \u00e9poca, tuvieron una\ngran influencia en su formaci\u00f3n, como dej\u00f3 constancia en \u201cCanci\u00f3n mexicana\u201d,\nuno de los poemas de Ladera este: <em>\u201cMi\nabuelo, al tomar el caf\u00e9, \/ me hablaba de Ju\u00e1rez y de Porfirio, \/ los zuavos y\nlos plateados. \/ Y el mantel ol\u00eda a p\u00f3lvora. \/ Mi padre, al tomar la copa, \/ me\nhablaba de Zapata y de Villa, \/ Soto y Gama y los Flores Mag\u00f3n. \/ Y el mantel\nol\u00eda a p\u00f3lvora. \/ Yo me quedo callado: \/ \u00bfde qui\u00e9n podr\u00eda hablar?\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Public\u00f3 su primer poema a los 17 a\u00f1os, titulado <em>Cabellera<\/em>, que reprodujo dos a\u00f1os\ndespu\u00e9s en su primer libro, <em>Luna\nSilvestre<\/em> (1933): <em>\u201cCabellera\/\n-cambiante de olas-\/ apenas presentida; irreal;\/ como deseo de viaje,\/ como la\nsombra del rumor del viento\/ en el corredor del mar\u201d<\/em>. Atribu\u00eda su afici\u00f3n a\nla poes\u00eda a sus tempranas lecturas del poeta estadounidense T.S. Eliot.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>Ra\u00edz de hombre<\/em>\n(1937), <em>Entre la piedra y la flor<\/em>\n(1941), <em>Libertad bajo palabra<\/em> (1949)\n\u2013que el poeta consideraba su \u201cverdadero primer libro\u201d\u2013, <em>\u00c1guila o sol<\/em> (1951), <em>Piedra\nde sol<\/em> (1957), <em>La estaci\u00f3n violenta<\/em>\n(1958), <em>Ladera este<\/em> (1969), <em>El Mono gram\u00e1tico<\/em> (1974), <em>Pasado en claro<\/em> (1975), <em>Vuelta<\/em> (1971) y <em>\u00c1rbol adentro<\/em> (1987) son algunos de los t\u00edtulos que recogieron su\nobra po\u00e9tica, en la que confluyen la soledad, la sensualidad y la belleza como\ntemas recurrentes.<\/p>\n\n\n\n<p>Hizo periodismo en diarios, revistas y canales de televisi\u00f3n.\nEn 1971 fund\u00f3 la revista <em>Plural<\/em>, como\nsuplemento cultural del diario <em>Exc\u00e9lsior<\/em>,\nque cerr\u00f3 en 1976 tras la remoci\u00f3n del director del peri\u00f3dico, Julio Scherer,\n&nbsp;en un golpe atribuido al entonces presidente Luis Echeverr\u00eda en\nrepresalia por la posici\u00f3n cr\u00edtica que manten\u00eda ese influyente medio.\nInmediatamente despu\u00e9s fund\u00f3 la revista Vuelta, que dirigi\u00f3 hasta su muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>A sus 35 a\u00f1os, estando en misi\u00f3n diplom\u00e1tica en Francia,\nescribi\u00f3 y public\u00f3 su ensayo m\u00e1s emblem\u00e1tico, <em>El laberinto de la soledad<\/em>, un \u201cejercicio de la imaginaci\u00f3n\ncr\u00edtica\u201d \u2013como lo llam\u00f3 el mismo autor\u2013 sobre el mexicano y la mexicanidad, en\nel que sostiene que \u201cla historia de M\u00e9xico es la del hombre que busca su\nfiliaci\u00f3n, su origen\u201d, que \u201cM\u00e9xico est\u00e1 tan solo como cada uno de sus hijos\u201d y\nque \u201cel mexicano siempre est\u00e1 lejos, lejos del mundo, y de los dem\u00e1s. Lejos,\ntambi\u00e9n de s\u00ed mismo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El ensayo se public\u00f3 inicialmente en la revista <em>Cuadernos Americanos<\/em> en 1949 y un a\u00f1o despu\u00e9s\nen libro, pero la edici\u00f3n revisada y definitiva sali\u00f3 nueve a\u00f1os despu\u00e9s, en\n1959. Como dijo el escritor y fil\u00f3sofo mexicano Alejandro Rossi, colaborador de\nPaz, se trata de un cl\u00e1sico que dej\u00f3 una honda huella en M\u00e9xico, como \u201caut\u00e9ntica\nintroducci\u00f3n al pa\u00eds y a su historia\u201d, un \u201clibro maestro\u201d que gu\u00eda y orienta\nsobre el ser de M\u00e9xico y los mexicanos, y que, por lo mismo, provoc\u00f3 cr\u00edticas y\ngrandes pol\u00e9micas entre sus contempor\u00e1neos.<\/p>\n\n\n\n<p>Paz plasm\u00f3 sus ideas pol\u00edticas y filos\u00f3ficas en ensayos y\nart\u00edculos period\u00edsticos, en los que reflej\u00f3 su pasi\u00f3n libertaria y su aversi\u00f3n\na los sistemas e ideolog\u00edas totalitarias. Tras <em>El laberinto de la soledad<\/em>, public\u00f3 <em>El arco y la lira<\/em> (1956), <em>Las\nperas del olmo<\/em> (1957) y <em>El ogro\nfilantr\u00f3pico<\/em> (1979).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En <em>Posdata<\/em> (1970)\nampli\u00f3 las reflexiones que formul\u00f3 en <em>El\nlaberinto de la soledad<\/em> &nbsp;y en <em>Tiempo\nnublado<\/em> (1983) expuso sus \u00faltimas preocupaciones sobre el mundo que le toc\u00f3\nvivir.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue maestro rural y dio clases en rancher\u00edas de Yucat\u00e1n, una\nexperiencia que reflej\u00f3 en su libro <em>Entre\nla piedra la flor<\/em>. All\u00ed conoci\u00f3 a la que ser\u00eda su primera esposa, la\nescritora Elena Garro (<em>Los recuerdos del\nporvenir<\/em>), y escribi\u00f3 una canci\u00f3n ranchera, <em>Sue\u00f1o de amor<\/em>, con m\u00fasica de Manuel Esper\u00f3n, que interpretar\u00eda\nJorge Negrete en la pel\u00edcula <em>El rebelde<\/em>\n(1943).<\/p>\n\n\n\n<p>Un compa\u00f1ero de secundaria, el anarquista catal\u00e1n Jos\u00e9 Juan\nBosch y Fontser\u00e9, hijo de un exiliado, lo aproxim\u00f3 a la historia y a la\npol\u00edtica. El poeta lo reconoc\u00eda como un \u201caut\u00e9ntico hombre de izquierda\u201d y como\nmentor. \u201cNos ense\u00f1\u00f3 a desconfiar de la autoridad y del poder; nos hizo ver que\nla libertad es el eje de la justicia. Su influencia fue perdurable: ah\u00ed comenz\u00f3\nla repugnancia que todav\u00eda siento por los jefes, las burocracias y las\nideolog\u00edas autoritarias\u201d, escribi\u00f3 en una ocasi\u00f3n. &nbsp;\u201cA \u00e9l le debo mis\nprimeras lecturas de autores libertarios\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Era la \u00e9poca en que cre\u00eda en el socialismo y se\nconsideraba militante de la causa revolucionaria universal. Como \u00e9l mismo\nrelat\u00f3 en varias ocasiones, adhiri\u00f3 a las ideas de izquierda consciente del\nmomento hist\u00f3rico de la primera mitad del siglo pasado, que coloc\u00f3 a su\ngeneraci\u00f3n en la disyuntiva de elegir entre el fascismo y el comunismo: \u201cYo me\nidentifiqu\u00e9 con la gente de izquierda\u201d. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A principios de la d\u00e9cada de los 30, conoci\u00f3 al poeta Rafael\nAlberti, comunista de hueso colorado, quien le dijo que su poes\u00eda no era social\ny que, por el contrario, era contradictoria con su ideal revolucionario.\n&nbsp;A pesar de ello, el propio Alberti y Pablo Neruda lo invitaron al II\nCongreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura, realizado\nen julio de 1937 en Madrid, Barcelona y Valencia, en plena Guerra Civil. All\u00ed\nhizo amistad con Andr\u00e9 Malraux, John Dos Pasos, Ernest Hemingway, Alejo\nCarpentier, Nicol\u00e1s Guill\u00e9n, C\u00e9sar Vallejo y Antonio Machado, entre otros\npoetas y escritores que apoyaban la causa republicana espa\u00f1ola.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEs natural sentir un poco de ternura por el muchacho que\nfuimos, pero un poco de iron\u00eda y dos o tres coscorrones no le har\u00edan da\u00f1o a ese\nfantasma juvenil\u201d, dir\u00eda 40 a\u00f1os m\u00e1s tarde en una entrevista. Record\u00f3, a manera\nde justificaci\u00f3n, que Adolf Hitler era la amenaza de la \u00e9poca y que la\nRevoluci\u00f3n Rusa de 1917 hab\u00eda encendido una gran esperanza, pero \u201cahora sabemos\nque ese resplandor, que a nosotros nos parec\u00eda el de la aurora, era el de una\npira sangrienta\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Sus opiniones sol\u00edan estar marcadas por el escepticismo,\ncuando no por el pesimismo: \u201cLas revoluciones \u2013dec\u00eda\u2013 se han petrificado en\ntiran\u00edas desalmadas, los alzamientos libertarios han degenerado en terrorismo homicida.\nOccidente vive en la abundancia pero corro\u00eddo por el hedonismo, la duda, la\ndimisi\u00f3n. En el llamado Tercer Mundo: dictaduras, luchas intestinas y guerras\nexteriores, matanzas que dejar\u00edan boquiabiertos a los asirios, los t\u00e1rtaros y\nlos aztecas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan el poeta, \u201casistimos el ocaso de las utop\u00edas, lo\nmismo las capitalistas que las socialistas\u201d, a ra\u00edz del fracaso de los grandes\nproyectos hist\u00f3ricos. \u201cVeo una ausencia de proyectos\u201d, declar\u00f3 desolado al\nperiodista Julio Scherer, director de la revista <em>Proceso<\/em>. \u201cSi vuelvo la cara a la derecha, veo a gente atareada\nhaciendo dinero, si la vuelvo a la izquierda, veo gente atareada discutiendo.\nLas ideas se han esfumado\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Ha sido definido con frecuencia como anarquista, tanto por\nsus ideas libertarias como por su aversi\u00f3n a la omnipresencia del Estado, ese\n\u201cmonstruo fr\u00edo\u201d, el \u201cogro filantr\u00f3pico\u201d, &nbsp;que \u201ca todos amenaza en el\nmundo\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Llam\u00f3 a \u201cluchar contra la estatificaci\u00f3n universal\u201d y dijo\nque, si ha de surgir un nuevo pensamiento revolucionario, \u201ctendr\u00eda que absorber\ndos tradiciones desde\u00f1adas por Marx y sus herederos: la libertaria y la\npo\u00e9tica\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Critic\u00f3 a la derecha \u201cacomodaticia y oportunista\u201d, que s\u00f3lo\nve al pa\u00eds como un campo de acciones lucrativas, y estigmatiz\u00f3 a la izquierda\n\u201cmurmuradora y retobona\u201d, que \u201cpiensa poco y discute mucho\u201d. Pero sus\nverdaderas \u201cobsesiones\u201d fueron la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica (\u201cpeste totalitaria\u201d) y el\nmarxismo (\u201copio de los intelectuales\u201d y \u201csuperstici\u00f3n del siglo XX\u201d). Fue uno\nde los primeros intelectuales latinoamericanos en denunciar la existencia de\ncampos de concentraci\u00f3n en la desaparecida Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y la falta de\nlibertades en Cuba.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A quienes le censuraban haber equiparado a Fidel Castro con\nAugusto Pinochet, les respond\u00eda que \u201ccondenar los cr\u00edmenes de los generalotes y\ngeneralillos es un ritual sin riesgos\u201d, mientras que \u201cel examen de los\nreg\u00edmenes llamados socialistas es un trabajo de an\u00e1lisis hist\u00f3rico\u201d, porque\n\u201cpor un colosal equ\u00edvoco, esos reg\u00edmenes se ostentan como los herederos de las\ntradiciones m\u00e1s nobles de la Historia moderna: el socialismo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Activistas de izquierda quemaron su efigie frente a la\nembajada de Estados Unidos en 1984 a ra\u00edz de las cr\u00edticas que hab\u00eda formulado\nal r\u00e9gimen sandinista de Nicaragua; tras la ca\u00edda del Muro de Berl\u00edn, en 1989,\nfue blanco de nuevos ataques por parte de la izquierda por haber proclamado a\ntrav\u00e9s de la televisi\u00f3n: \u201c\u00a1El socialismo ha muerto, viva la libertad!\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Negaba, sin embargo, ser antisocialista: \u201cyo no rechazo la\nsoluci\u00f3n socialista. Por el contrario, el socialismo es, quiz\u00e1, la \u00fanica salida\nracional a la crisis de Occidente\u201d, afirmaba, pero a continuaci\u00f3n distingu\u00eda\nentre la \u201cideocracia\u201d sovi\u00e9tica y el socialismo que respeta las libertades y el\npluralismo democr\u00e1tico.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin una salida que ofrecer entre el \u201cimpasse\u201d al que ha sido\nconducida la humanidad por el capitalismo y el colectivismo, seg\u00fan dec\u00eda,\npropon\u00eda \u201cinventar soluciones\u201d. \u201cSi el almac\u00e9n de proyectos hist\u00f3ricos que fue\nOccidente se ha vaciado, sosten\u00eda, \u00bfpor qu\u00e9 no poner en entredicho los\nproyectos ruinosos que nos han llevado a la desolaci\u00f3n que es el mundo moderno\ny dise\u00f1ar otro proyecto, m\u00e1s humilde pero m\u00e1s humano y m\u00e1s justo?\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Siendo embajador en India, Paz renunci\u00f3 a una larga carrera\ndiplom\u00e1tica como protesta por la matanza de Tlatelolco (1968), convencido de\nque el escritor no tiene deberes espec\u00edficos con su pa\u00eds, sino \u201ccon el lenguaje\ny con su conciencia\u201d. Tarde o temprano \u2013afirmaba\u2013, \u201ctropieza con el poder\u201d. Sin\nembargo, no predicaba la abstenci\u00f3n: \u201clos intelectuales pueden ser \u00fatiles al\ngobierno, a condici\u00f3n de que sepan guardar la distancia con el pr\u00edncipe\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Vargas Llosa dijo que Paz fue uno de los intelectuales que\nm\u00e1s l\u00facidamente se enfrent\u00f3 a la profunda revoluci\u00f3n de la vida pol\u00edtica y de\nla cultura de nuestro tiempo, a las profundas transformaciones pol\u00edticas,\nsociales e hist\u00f3ricas que \u201chicieron trizas las antiguas certidumbres\u201d y \u201clos\nviejos patrones convencionales\u201d, como la definici\u00f3n entre derecha e izquierda.<\/p>\n\n\n\n<p>No todos pensaban lo mismo. Quienes discrepaban con su\ndisidencia y sus ideas libertarias le reprochaban la \u201cvisi\u00f3n orwelliana\u201d y la\n\u201cimagen apocal\u00edptica\u201d que ofrec\u00eda del tiempo que le toc\u00f3 vivir. Al referirse a\nsu \u201cmensaje desolador\u201d sobre \u201cel fracaso de la humanidad\u201d, uno de sus cr\u00edticos\nlo describi\u00f3 como \u201cun hombre solitario que se cree aprisionado en un mundo\nincomprensible, ajeno y hostil\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Dos d\u00edas antes de la navidad de 1996, ya gravemente enfermo\nde flebitis, un pavoroso incendio destruy\u00f3 su lujoso departamento de la colonia\nCuauht\u00e9moc, en el Paseo de la Reforma, donde resid\u00eda con su esposa Marie Jose\nTramini. En cuesti\u00f3n de minutos las llamas consumieron su colecci\u00f3n de libros,\n&nbsp;los muebles y las pinturas que colgaban en las paredes. Nunca pudo\nsuperar ese golpe. Falleci\u00f3 15 meses despu\u00e9s en una casa que le proporcion\u00f3 el\ngobierno de la ciudad en el barrio de Coyoac\u00e1n, la Casa Alvarado. A la flebitis\nse le hab\u00eda sumado un c\u00e1ncer fulminante.<\/p>\n\n\n\n<p>Ten\u00eda fama de ser un hombre inflexible, incluso hura\u00f1o, tal\nvez por sus posiciones pol\u00edticas, pero sus amigos sosten\u00edan que, por el\ncontrario, era una persona amigable y con mucho sentido del humor. Seguidor de\nalgunos programas de televisi\u00f3n, era aficionado a la serie &nbsp;<em>Los Simpson<\/em>. En una entrevista reconoci\u00f3\nque interrump\u00eda su rutina de escritor a las siete de la noche para ver las\naventuras de la familia amarilla, porque, seg\u00fan dijo, \u201cnos resumen\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Dibujo de Marcos Loayza<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>P\u00e1gina Siete \u2013 13 de octubre de 2019<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Octavio Paz naci\u00f3 bajo el signo del cambio, en el M\u00e9xico convulsionado por la revoluci\u00f3n armada del siglo pasado (1910\/17) y en v\u00edsperas del estallido de la primera gran conflagraci\u00f3n mundial (1914\/18). Su abuelo fue un intelectual liberal que combati\u00f3 la intervenci\u00f3n francesa (1862\/67) y su padre lleg\u00f3 a representar al caudillo revolucionario Emiliano Zapata &hellip; <a href=\"https:\/\/desdeeltejado.com\/index.php\/2022\/03\/05\/octavio-paz-un-libertario-en-tiempos-nublados\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Octavio Paz, un libertario en tiempos nublados<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":605,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-603","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-semblanzas"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/desdeeltejado.com\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Octavio_Paz.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/desdeeltejado.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/603","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/desdeeltejado.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/desdeeltejado.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/desdeeltejado.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/desdeeltejado.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=603"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/desdeeltejado.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/603\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":604,"href":"https:\/\/desdeeltejado.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/603\/revisions\/604"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/desdeeltejado.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/605"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/desdeeltejado.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=603"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/desdeeltejado.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=603"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/desdeeltejado.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=603"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}