{"id":389,"date":"2022-02-27T16:29:56","date_gmt":"2022-02-27T20:29:56","guid":{"rendered":"http:\/\/desdeeltejado.com\/?p=389"},"modified":"2026-03-13T15:24:49","modified_gmt":"2026-03-13T19:24:49","slug":"prologo-al-libro-desencuentros-en-la-orilla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/desdeeltejado.com\/index.php\/2022\/02\/27\/prologo-al-libro-desencuentros-en-la-orilla\/","title":{"rendered":"Pr\u00f3logo a la novela \u201cDesencuentros en la orilla\u201d, de Vania Solares*"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Naci\u00f3 primerizo, a los siete\nmeses de gestaci\u00f3n, en una casa abrazada por viejos \u00e1rboles de tamarindo de\nTrinidad, hijo de una trinitaria de \u201cenormes ojos color de tiempo y tez blanca\ncomo la luna\u201d y de un emigrante japon\u00e9s que hab\u00eda llegado a las tierras bajas\nen busca de los \u00e1rboles de monedas de oro. Con su sabidur\u00eda ancestral, la\nmatrona les revel\u00f3 el significado del nombre que hab\u00edan elegido para su\nv\u00e1stago: \u201cEl que gobierna para el bien y la paz del mundo\u201d. Les dijo tambi\u00e9n\nque los nombres de las criaturas son sagrados, que son amuletos y guardianes,\nque deben ser guardados con el mayor secreto para que ning\u00fan extra\u00f1o o persona\ncon malas intenciones pueda desviarlos de su destino, pero que en el caso del\nreci\u00e9n nacido no hab\u00eda ning\u00fan problema porque hab\u00eda sido su madre, precisamente,\nquien hab\u00eda pronunciado su nombre por primera vez, Freddy, y que esa era su\nestrella.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vania Solares Maymura \u201cevoca con\nfrenes\u00ed\u201d los or\u00edgenes familiares y los \u201cdesencuentros en la orilla\u201d de la vida\ny el destino de su t\u00edo Freddy Maymura Hurtado, el joven m\u00e9dico trinitario\nenrolado en la guerrilla del Che Guevara y ejecutado a sangre fr\u00eda tras caer\nvivo en la emboscada de&nbsp; Vado del Yeso,\nel 31 de agosto de 1967. Como en las coloridas pinturas de la artesan\u00eda chiquitana,\nla autora dibuja las \u201ccampi\u00f1as t\u00f3rridas, tapizadas por la floresta\u201d, donde\nvieron la luz los cinco hijos de Rosa Hurtado Su\u00e1rez y Junkichi Maymura Ojera,\ny con la habilidad propia del artesano, rescata el traj\u00edn del revolucionario,\ndesde su infancia -el ni\u00f1o que era capaz de sacarse hasta los zapatos para\ndonarlos a sus compa\u00f1eros de \u201crostros p\u00e1lidos y cuerpos escu\u00e1lidos\u201d de la\nescuela-, hasta el tr\u00e1gico fin que no hab\u00eda previsto la comadrona que lo trajo\nal mundo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El nombre de Freddy no era\nconocido cuando estallaron las hostilidades en la ca\u00f1ada de \u00d1ancahuaz\u00fa, el 23\nde marzo de 1967. Se lo conoci\u00f3 cinco meses despu\u00e9s como una de las v\u00edctimas de\nla emboscada organizada por el entonces mayor Mario Vargas Salinas en complicidad\ncon el campesino Honorato Rojas, quien condujo a la muerte a los diez integrantes\nde la retaguardia de la guerrilla guevarista. Tampoco se conocieron de\ninmediato las circunstancias de su ejecuci\u00f3n a manos de un suboficial de origen\ntrinitario conocido suyo, una verdad que tampoco estuvo al alcance de su\nfamilia sino hasta a\u00f1os despu\u00e9s, tras el retorno de la democracia. Al\ndifundirse el diario del Che, en julio de 1968, supimos que el jefe guerrillero\nlo hab\u00eda elogiado por haber superado \u201cla doble\nprueba del sacrificio y el fuego\u201d. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pasada\nla pesadilla dictatorial, durante la cual la familia sufri\u00f3 persecuci\u00f3n por el\nsolo hecho del llevar la misma sangre, su hermana Mary reconstruy\u00f3 la historia en\n<em>El Samurai de la Revoluci\u00f3n<\/em>. Ahora lo\nhace Vania, hija de Mary y sobrina de Freddy, en un texto primoroso, cargado de\namor y poes\u00eda <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No\nse puede \u2013ni se debe- juzgar con los par\u00e1metros actuales las razones que\nimpulsaron a una pl\u00e9yade de j\u00f3venes a empu\u00f1ar las armas hace medio siglo \u2013primero\nen \u00d1ancahuaz\u00fa y despu\u00e9s en Teoponte-, cuando toda una generaci\u00f3n buscaba hacer\nrealidad sus ideales de cambio social. El mundo viv\u00eda los \u201ca\u00f1os calientes\u201d de\nla Guerra Fr\u00eda, entre satrap\u00edas militares, rebeliones populares y guerras\ncoloniales, un mundo bipolar, en blanco y negro, sin grises intermedios, que\ninterpelaba a la juventud y le demandaba definiciones. Bolivia y Am\u00e9rica Latina\nbuscaban su destino entre dos paradigmas: la Revoluci\u00f3n Cubana de Fidel Castro\ny el Che Guevara, victoriosa en la Sierra Maestra y en Playa Gir\u00f3n, y la\nAlianza para el Progreso de John F. Kennedy, que no tardar\u00eda en decantarse por\nel statu quo. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Eran\ntiempos de premura revolucionaria, donde la voluntad del cambio prevalec\u00eda\nsobre las \u201ccondiciones objetivas\u201d para promoverlo. A\u00f1os despu\u00e9s nos\nenterar\u00edamos de que el propio Fidel Castro hab\u00eda intentado disuadir al Che de\nviajar a Bolivia, porque consideraba, precisamente, que el pa\u00eds elegido para la\ncreaci\u00f3n del primero de muchos Vietnam no reun\u00eda las condiciones pol\u00edticas y\nsociales para semejante andadura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vania\nno entra a las disquisiciones pol\u00edticas e ideol\u00f3gicas de la \u00e9poca, pero s\u00ed\nubica a su personaje, el muchacho \u201ccallado, serio y muy t\u00edmido\u201d, como lo\ndescrib\u00eda su hermana Mary, que se forma pol\u00edticamente en la Juventud Comunista\ny \u201cdesde peladito\u201d muestra \u201cel esp\u00edritu que lo hab\u00eda llevado por esos rumbos\u201d\nde la militancia. La sensibilidad social lo llev\u00f3 a ingresar a la Facultad de\nMedicina de La Habana y la conciencia revolucionaria&nbsp; a enrolarse en las brigadas organizadas por\nel gobierno cubano para defender a la isla de un posible ataque estadounidense durante\nla llamada <em>crisis de los misiles <\/em>de\noctubre de 1962, que enfrent\u00f3 a Estados Unidos y la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y que puso\nal mundo al borde de una hecatombe nuclear. Fue su primer contacto con las\narmas, como artillero antia\u00e9reo, ocasi\u00f3n en la que tambi\u00e9n experiment\u00f3 por\nprimera vez la ansiedad y tensi\u00f3n de las vigilias y los patrullajes nocturnos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuatro\na\u00f1os despu\u00e9s, en noviembre de 1966, partir\u00eda de La Habana rumbo a La Paz en\ncompa\u00f1\u00eda de otros j\u00f3venes comunistas bolivianos, entre ellos Roberto <em>Coco<\/em> Peredo, para incorporarse al\ncontingente de \u00d1ancahuaz\u00fa con el nombre de guerra de <em>Ernesto<\/em>.&nbsp;&nbsp; \u201c\u2026a las 9 lleg\u00f3 el\nprimer jeep de la Paz. Con el <em>Coco<\/em>\nven\u00edan <em>Joaqu\u00edn<\/em> (Juan Vitalio Acu\u00f1a\nN\u00fa\u00f1ez) y <em>Urbano<\/em> (Leonardo Tamayo\nN\u00fa\u00f1ez) y un boliviano a quedarse: <em>Ernesto<\/em>,\nestudiante de medicina\u201d, escribi\u00f3 el Che el 27 de noviembre en su diario.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vania reconstruye la\nhistoria de la saga familiar desde la llegada de sus abuelos Rosa y Junkichi a\nTrinidad, a una casa blanca poblada de \u201cmacizos de ramas y hojas esmeraldas\ncargadas de frutos\u201d -a donde hab\u00edan recalado tras casarse \u201ca la usanza del\nOriente boliviano\u201d, ante los reparos de la familia de Rosa al\nmatrimonio-, hasta el sacrificio de Freddy en Vado del Yeso, cuando \u201cla muerte\nse descolg\u00f3 del follaje alto y oscuro de las orillas\u201d del r\u00edo y \u201ccomo las alas\nde mil vampiros, remordi\u00f3 la carne joven de los guerrilleros\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Recrea el paisaje que \u201cse calaba\nen el amarillo prieto del r\u00edo solitario\u201d, de \u201caquel recodo ermita\u00f1o que reten\u00eda\nen el subconsciente el ayer y m\u00e1s all\u00e1 del tiempo, casi en el territorio de la\nleyenda\u201d, en el momento en que Freddy \u201csinti\u00f3 el deseo imperioso de ser visto\npor los ojos color miel de Rosa Hurtado, y dejar all\u00ed en la retina el \u00faltimo\nregistro de su existencia, en el ocaso del final del invierno\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nos muestra a los guerrilleros de\n<em>Joaqu\u00edn<\/em> en las \u201cnoches m\u00e1s largas que\nlos d\u00edas\u201d, acechados por \u201clos insectos, los animales y alg\u00fan pensamiento\ndesolador que se colaba al cansancio y su fiebre\u201d, con \u201clos est\u00f3magos casi\nvac\u00edos, las bocas como un desierto, secas, \u00e1speras y sin palabras\u201d, como esa\n\u00faltima noche de agosto, bajo esa \u201cluna de nirvana\u201d que ilumina toda v\u00edspera.&nbsp; <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para reconstruir la historia, la\nautora apela b\u00e1sicamente al testimonio de Jos\u00e9 Castillo Ch\u00e1vez, alias Paco, el\n\u00fanico sobreviviente de la masacre, que debi\u00f3 cargar hasta su muerte con el\nestigma que le endilg\u00f3 el propio Guevara, como \u201cresaca\u201d de la guerrilla, y la\ncruz que le impusieron sus captores y torturadores al perdonarle la vida. \u00bfColabor\u00f3\n<em>Paco<\/em> con los militares a cambio de su\nvida? Vania no lo juzga ni condena. Lo describe como el \u201cantih\u00e9roe de la\nRetaguardia\u201d y lo muestra congelado por el miedo, con la transpiraci\u00f3n \u201cfr\u00eda y\n\u00e1cida\u201d que ba\u00f1a su cuerpo, \u201cfrente a una 42 mil\u00edmetros cargada de plomo y lista\npara cazar guerrilleros\u201d, mientras el \u00edndice del torturador juega con el\ngatillo. Es el \u201cex\u201d que en el infierno del exilio interior trata de reivindicar\nsu pasado y dice que no fueron las Fuerzas Armadas ni los \u201cboinas verdes\u201d\nquienes derrotaron al Che, sino \u201cel hambre y la traici\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En su calidad de testigo, como\nperiodista, y protagonista, como familiar, la autora recupera tambi\u00e9n la\nhistoria del hallazgo de los restos de su t\u00edo en Vallegrande, en 1999, y nos\ncuenta su \u201cobsesi\u00f3n\u201d por \u201cel esqueleto 6\u201d, al que ubic\u00f3 \u201csembrado como parte de\nun vergel en la esquina inferior izquierda de la fosa com\u00fan\u201d, y que se\nconfirmar\u00eda posteriormente como perteneciente a Freddy.&nbsp; <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Periodista\nal fin y al cabo, la autora alterna la cr\u00f3nica con otros g\u00e9neros propios del\noficio, como la semblanza y la entrevista, en un crisol narrativo depurado y\narm\u00f3nico. Lo hace a trav\u00e9s de im\u00e1genes de gran fuerza y dramatismo, en unos\ncasos, y de profunda ternura, en otros, pero, sobre todo, de personajes\nconvincentes, hombres de carne y hueso, como <em>Paco<\/em> y el propio <em>Ernesto<\/em>,\na quienes muestra como seres humanos antes que militantes. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vania\nnos ofrece una novela de no ficci\u00f3n que muy bien podr\u00eda inscribirse en la\ncorriente del Nuevo Periodismo, con una historia real relatada con el lenguaje\ny los recursos literarios propios de la ficci\u00f3n, en la que los datos y los\nhechos hist\u00f3ricos son apenas un punto de partida para la reconstrucci\u00f3n de un\nmomento dram\u00e1tico del devenir boliviano, lo que el historiador y periodista\nbrit\u00e1nico Timothy Garton Ash llamar\u00eda \u201cla literatura de los hechos\u201d o el relato\nque apela a la ficci\u00f3n para hacer el mejor de los periodismos. Y Vania\nnos demuestra que -como dijo el espa\u00f1ol Manuel Leguineche- \u201cla literatura y el periodismo son orillas del mismo\nr\u00edo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En\nlas c\u00e1lidas noches de la casa blanca de Trinidad, Junkichi Maymura Ojera\nnarraba a sus hijos los cuentos encantados que hab\u00edan animado a los primeros\nemigrantes japoneses en su aventura americana de principios del siglo pasado, como\nel de los \u00e1rboles cuajados de monedas de oro, la quimera que nunca pudieron\nalcanzar. La guerrilla es apenas el hilo\nconductor de otra historia, la verdadera, la que cuenta la vida de un joven\nidealista que vio en el cambio social el \u00e1rbol de las monedas de oro que impuls\u00f3\na sus ancestros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La Paz, 11 de septiembre de 2017<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Naci\u00f3 primerizo, a los siete meses de gestaci\u00f3n, en una casa abrazada por viejos \u00e1rboles de tamarindo de Trinidad, hijo de una trinitaria de \u201cenormes ojos color de tiempo y tez blanca como la luna\u201d y de un emigrante japon\u00e9s que hab\u00eda llegado a las tierras bajas en busca de los \u00e1rboles de monedas de &hellip; <a href=\"https:\/\/desdeeltejado.com\/index.php\/2022\/02\/27\/prologo-al-libro-desencuentros-en-la-orilla\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Pr\u00f3logo a la novela \u201cDesencuentros en la orilla\u201d, de Vania Solares*<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-389","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-prologos"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/desdeeltejado.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/389","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/desdeeltejado.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/desdeeltejado.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/desdeeltejado.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/desdeeltejado.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=389"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/desdeeltejado.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/389\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1312,"href":"https:\/\/desdeeltejado.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/389\/revisions\/1312"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/desdeeltejado.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=389"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/desdeeltejado.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=389"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/desdeeltejado.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=389"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}