{"id":374,"date":"2022-02-27T15:15:48","date_gmt":"2022-02-27T19:15:48","guid":{"rendered":"http:\/\/desdeeltejado.com\/?p=374"},"modified":"2022-02-27T15:15:48","modified_gmt":"2022-02-27T19:15:48","slug":"la-cobertura-del-siglo-a-seis-manos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/desdeeltejado.com\/index.php\/2022\/02\/27\/la-cobertura-del-siglo-a-seis-manos\/","title":{"rendered":"La cobertura del siglo a seis manos"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Marco\nFern\u00e1ndez<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hace 50 a\u00f1os, tres noveles periodistas bolivianos informaban\nlo que suced\u00eda en el sureste boliviano, donde el argentino-cubano Ernesto Che\nGuevara lideraba una guerrilla con miras a expandirse por Argentina y, luego,\nal continente. Ellos decidieron contar otro aspecto de esa parte de la\nhistoria, desde su oficio, desde un libro hecho a seis manos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para entender lo que ocurri\u00f3\naquel octubre de 1967 es necesario conocer el contexto nacional y mundial. Es\npor ello que en el libro La guerrilla que contamos \u2014escrito por Juan Carlos\nSalazar, Jos\u00e9 Luis Alc\u00e1zar y Humberto Vacaflor\u2014 ayuda sobremanera acerca de lo\nsucedido con la incursi\u00f3n guerrillera. \u201cEran los \u2018a\u00f1os maravillosos\u2019 de los 60,\nuna \u2018d\u00e9cada feliz\u2019 que al mismo tiempo encubr\u00eda los \u2018a\u00f1os calientes\u2019 de la\nGuerra Fr\u00eda\u201d, resume Salazar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cBolivia viv\u00eda la agon\u00eda del\n\u2018doble sexenio\u2019 de la Revoluci\u00f3n Nacional (1952-1964) entre motines\ncuarteleros, rebeliones mineras y luchas estudiantiles, y las v\u00edsperas del\n\u2018triple sexenio\u2019 militar (1964-1982), que llevar\u00eda al poder a una seguidilla de\ndictadores fascistas, caudillos de pacotilla y generales \u2018socialistas\u2019\u201d, agrega\nel periodista acerca del panorama boliviano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfPor qu\u00e9 el Che Guevara\ninstaur\u00f3 una guerrilla en Bolivia? Alc\u00e1zar explica que la finalidad era iniciar\nun foco guerrillero en el norte argentino. \u201cBolivia, para el Che, ten\u00eda las\ncondiciones objetivas para tal fin. Crey\u00f3 en una supuesta debilidad del gobierno\ndel general Ren\u00e9 Barrientos, principalmente de su ej\u00e9rcito. Y contaba con un\nextenso territorio para entrenarse\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Alejados de los\napasionamientos de los nacionalismos o comunismos, los tres experimentaron\ndiversas vivencias en su estad\u00eda en Camiri (Santa Cruz), que se convirti\u00f3 en el\n\u201ccuartel\u201d de cientos de periodistas que llegaron para informar sobre la\nguerrilla del Che. El 26 de marzo de 1967, un despacho informaba sobre la\nprimera emboscada de los guerrilleros al Ej\u00e9rcito boliviano. Era la primicia\nque iba a conmocionar al mundo, por eso, la sala de redacci\u00f3n de Presencia\ndebati\u00f3 qui\u00e9n ser\u00eda el enviado especial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cAlguien, del frente de los\ncasados, dijo que tendr\u00eda que ser un soltero el que vaya. Dos ten\u00edamos esa\ncondici\u00f3n en ese momento: Jos\u00e9 Luis Alc\u00e1zar y yo. Por alguna raz\u00f3n que no\nrecuerdo yo fui elegido\u201d, afirma Vacaflor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cMi entusiasmo por ser un buen\ncorresponsal comenz\u00f3 a chocar con los militares, con la burocracia de los\nmilitares\u201d. Por ello, se\u00f1ala Vacaflor, que a los pocos d\u00edas de haber llegado,\nlos uniformados lo expulsaron con la excusa de que deb\u00eda obtener en La Paz un\nsalvoconducto que le permitiera volver a la \u201czona militar\u201d. Despu\u00e9s de un\ntiempo consigui\u00f3 el documento para volver a Camiri. \u201cLa ciudad se hab\u00eda\nconvertido en el centro de mayor concentraci\u00f3n de periodistas extranjeros que\njam\u00e1s hubo en Bolivia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cable West Coast instal\u00f3\nteletipos para dar respiro al telegrafista que hasta entonces deb\u00eda enviar\ntextos, de los cada vez m\u00e1s largos despachos de los periodistas, por el sistema\nmorse\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En ese tiempo, Vacaflor\nintercambi\u00f3 mensajes con el franc\u00e9s Regis Debray, quien estaba preso en el\ncomando del Ej\u00e9rcito por su participaci\u00f3n en la guerrilla. Esas conversaciones\nse convirtieron en entrevistas que fueron publicadas por Presencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El 27 de marzo, Jos\u00e9 Gramunt\nde Moragas, director de la Agencia de Noticias Fides (ANF), le\u00eda en los\nperi\u00f3dicos sobre el primer choque de la guerrilla con el Ej\u00e9rcito. Si bien la\nidea era mandar un corresponsal, la carencia de dinero imped\u00eda hacerlo, pero la\nsoluci\u00f3n lleg\u00f3 con la colaboraci\u00f3n de la espa\u00f1ola EFE y la alemana DPA, que\naccedieron a financiar el viaje. El elegido fue Salazar. \u201cAs\u00ed llegu\u00e9 al sudeste\nboliviano, inmediatamente despu\u00e9s del estallido rebelde, con tres mudas de\nropa, una libreta de apuntes, una c\u00e1mara fotogr\u00e1fica y una m\u00e1quina de escribir\nport\u00e1til Olivetti (\u2026) para una cobertura de pocos d\u00edas, pero la misma se\nprolong\u00f3 por nueve meses\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s de 50 a\u00f1os, Salazar\ndescribe c\u00f3mo se surgieron las primicias, los rumores y las leyendas. \u201cLos\nmilitares ve\u00edan a los periodistas como propagandistas de la causa guerrillera o\ncolaboradores potenciales del enemigo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por esa raz\u00f3n, se\u00f1ala, no solo\neran vigilados por los uniformados, sino tambi\u00e9n por atractivas esp\u00edas\ninfiltradas por los servicios de seguridad. No era raro que un d\u00eda sus\nhabitaciones aparecieran desordenadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Alc\u00e1zar era el otro soltero de\n<em>Presencia<\/em>, quien en el libro hace una\nextensa explicaci\u00f3n del ambiente de esos tiempos y critica los errores del Che\nen su incursi\u00f3n. Obsesionado con obtener los datos, no dud\u00f3 en acompa\u00f1ar a los\nmilitares en escaramuzas con los guerrilleros. \u201cRecuerdo que un ruido seco me\nparaliz\u00f3, era un balazo, y luego sigui\u00f3 el tableteo de la ametralladora (\u2026)\nDesde esos matorrales un soldado me grit\u00f3 para que me echara en tierra y no me\nhice repetir la orden\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Alc\u00e1zar ten\u00eda la firme\nintenci\u00f3n de hacer la \u201centrevista del siglo\u201d con el Che. Despu\u00e9s de convencer a\nHu\u00e1scar Caj\u00edas, director de <em>Presencia<\/em>,\nde su plan, viaj\u00f3 a Vallegrande para conseguir su objetivo, pero \u201cen el\natardecer del 9 de octubre esos pedazos de sue\u00f1o desaparecieron barridos por la\nventolera producida por las aspas del helic\u00f3ptero que tra\u00eda el cad\u00e1ver del Che\nde La Higuera a Vallegrande. Lo hab\u00edan ejecutado unas horas antes. La mano que\ntoqu\u00e9 en la improvisada camilla, amarrada burdamente en el tren de aterrizaje\ndel helic\u00f3ptero, estaba perceptiblemente caliente\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Eran las manos que despu\u00e9s iban a ser cortadas para confirmar la identidad de Guevara, quien ahora contin\u00faa dando tinta para escribir historias y que <em>La guerrilla que contamos<\/em>, un libro recomendable para entender aquella Bolivia y aquel mundo, fue hecho a seis manos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La Raz\u00f3n \u2013 15 de octubre de 2017<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Marco Fern\u00e1ndez Hace 50 a\u00f1os, tres noveles periodistas bolivianos informaban lo que suced\u00eda en el sureste boliviano, donde el argentino-cubano Ernesto Che Guevara lideraba una guerrilla con miras a expandirse por Argentina y, luego, al continente. 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