{"id":372,"date":"2022-02-27T15:04:39","date_gmt":"2022-02-27T19:04:39","guid":{"rendered":"http:\/\/desdeeltejado.com\/?p=372"},"modified":"2022-04-02T15:08:19","modified_gmt":"2022-04-02T19:08:19","slug":"la-guerrilla-que-contamos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/desdeeltejado.com\/index.php\/2022\/02\/27\/la-guerrilla-que-contamos\/","title":{"rendered":"\u00abLa guerrilla que contamos\u00bb"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Luis Gonz\u00e1lez Quintanilla<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para los\nperiodistas bolivianos de la \u00e9poca, cuando el Che Guevara decidi\u00f3 implantar\n&nbsp;su guerrilla en nuestras monta\u00f1as del sudeste, se nos abrieron los\ncaminos del gran mundo informativo. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Personalmente a\nm\u00ed me toc\u00f3 participar en el &nbsp;libro <em>The\ngreat rebel<\/em>, de mi padre, Luis J. Gonz\u00e1lez y de Gustavo S\u00e1nchez. Fue una de\nlas primeras obras que tuvo una difusi\u00f3n internacional muy meritoria. Se\npublic\u00f3 en una docena de idiomas, por las editoriales &nbsp;Grove Press,\nnorteamericana, la del franc\u00e9s Fran\u00e7oise &nbsp;Maspero y la del italiano\nGiangiacomo Feltrinelli, las mismas que imprimir\u00edan el famoso diario del Che,\nm\u00e1s adelante. &nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hoy, medio siglo\nm\u00e1s tarde, el personaje sigue inspirando nuevos libros de periodistas y\nescritores sobre su aventura boliviana. La leyenda y el mito son de inter\u00e9s\nilimitado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Los autores<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bajo el mismo\nt\u00edtulo de este art\u00edculo, tres excepcionales periodistas, Juan Carlos Salazar,\nJos\u00e9 Luis Alc\u00e1zar y Humberto Vacaflor han publicado un texto -en una cuidada\nedici\u00f3n de Plural- que nos retrotrae a esos d\u00edas, cuando eran biso\u00f1os\nreporteros. Ahora los recuerdan desde una mirada singular: como protagonistas\n&nbsp;de \u00abla historia \u00edntima de una cobertura emblem\u00e1tica\u201d y en la cual\n&nbsp;los int\u00e9rpretes principales de siempre, es decir, guerrilleros, militares\ny &nbsp;pol\u00edticos, son casi actores secundarios. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s,\n&nbsp;en 1971, cuando lleg\u00f3 el tiempo de la secante dictadura y el pensamiento\n\u00fanico, los tres autores, como muchos otros periodistas que formamos parte de\nesa generaci\u00f3n, &nbsp;sufrieron la pena del exilio. En \u00e9l, a pesar de las\ndesventajas, recibieron su certificado internacional de periodistas\nexcepcionales, brillando en los diferentes medios que los hab\u00edan acogido.\nSalazar en la alemana DPA, &nbsp;Alc\u00e1zar en la italiana Inter Press Service. Y\n&nbsp;Vacaflor, recorriendo cada d\u00eda la m\u00edtica calle Fleet Street de Londres,\nsede &nbsp;del mejor periodismo del mundo, &nbsp;editando la acreditada\nLatinoamerican News Letters.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Salazar<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El libro que\ncomentamos es un texto \u00fanico. Tan sugestivo como de inclasificable g\u00e9nero.\n&nbsp;No es una autobiograf\u00eda ni una &nbsp;investigaci\u00f3n hist\u00f3rica; no es s\u00f3lo\n&nbsp;una cr\u00f3nica &nbsp;y tampoco una &nbsp;novela; ni una colecci\u00f3n &nbsp;de\nsemblanzas y an\u00e9cdotas. Es todo eso y mucho m\u00e1s. Un libro que se lee sin tomar\naliento. Como una novela de suspenso. Porque, adem\u00e1s, &nbsp;va implantado en\nuna prosa musculosa, \u00e1gil y directa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La obra\n&nbsp;lleva el sello personalizado de cada uno de sus autores.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Juan Carlos\nSalazar, el Gato, plasma su libro en cr\u00f3nicas que hacen revivir lo que fue\nCamiri por aquellos d\u00edas, cuando se convirti\u00f3 en la sede de esas enormes\nnoticias: la aparici\u00f3n, la ca\u00edda y la muerte &nbsp;del Che.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;El t\u00edtulo\nde su primera parte es muy decidor: \u00abEntre guerrilleros escurridizos,\ncensores militares y bellas camire\u00f1as\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Son cr\u00f3nicas de\nmaestr\u00eda excepcional, en las que retrata ese pueblo donde descubri\u00f3, por\nejemplo, &nbsp;a un &nbsp;\u00abcamisa negra\u201d de Mussolini, que hu\u00eda de los\naliados y los partisanos \u00abbuscando el fin del mundo\u201d. &nbsp;Reconvertido\nen gastr\u00f3nomo, el viejo fascista era el que mejor conoc\u00eda la geograf\u00eda del\nlugar. Contrariamente a los combatientes guerrilleros, que siempre anduvieron\nperdidos en la selva.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aprovecha para\nsu invalorable cobertura &nbsp;el descubrimiento de otro hecho: que las j\u00f3venes\ncamire\u00f1as ten\u00edan una innata vocaci\u00f3n de Mata Haris. Se convirtieron en fuente\nimportante de noticias para el avispado periodista, pues le permit\u00edan\nenterarse, a \u00e9ste, de las jactancias de algunos enamoradizos militares sobre su\nandadura b\u00e9lica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Alc\u00e1zar<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El art\u00edculo de\nJos\u00e9 Luis Alc\u00e1zar tiene una primera parte anal\u00edtica. &nbsp;A &nbsp;trav\u00e9s de un\nrepaso profundo de sus entrevistas de entonces, de conversaciones con expertos\nmilitares, de la lectura a los diarios de guerrilleros y militares, de\n&nbsp;una severa investigaci\u00f3n de hemeroteca, y del material in\u00e9dito que hay\nsobre la tem\u00e1tica, lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que la guerrilla no ten\u00eda nada que\nver con Bolivia y los bolivianos. El autor no hace juicios de valor, pero su\ninformaci\u00f3n nos lleva a la conclusi\u00f3n &nbsp;de que Bolivia &nbsp;fue elegida\npara ser un campo de entrenamiento para el grupo armado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su jefe, el Che,\nten\u00eda la obsesi\u00f3n de hacer la verdadera guerra en la Argentina.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El texto destaca\ntambi\u00e9n los errores estrat\u00e9gicos y t\u00e1cticos que llevaron el &nbsp;proyecto al\ndesastre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como la\nconfirmaci\u00f3n de \u00d1acahuasu, una verdadera ratonera, &nbsp;como el centro del\nmovimiento guerrillero; el primer entrenamiento que dur\u00f3 el doble del tiempo\nprevisto, produciendo la separaci\u00f3n de la columna en dos partes que nunca se\nvolvieron a encontrar; la elecci\u00f3n de sus lugartenientes; su obsesi\u00f3n de\nguardar documentos, &nbsp;fotograf\u00edas y escribir diarios, &nbsp;y un largo\netc\u00e9tera.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Alc\u00e1zar estuvo\nen dos combates, enfundado en un uniforme camuflado como corresponsal de guerra\n&nbsp;-lo que le llev\u00f3, seg\u00fan desvela su amigo Vacaflor, a pensar m\u00e1s de una\nvez de cambiarse de trinchera, &nbsp;a la de los insurrectos-.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A trav\u00e9s de la\ncercana y \u00e1gil narraci\u00f3n el lector es transportado a los ruidos de &nbsp;las\nbalaceras, al olor a p\u00f3lvora y a sangre, a los gritos estremecedores &nbsp;de\nlos heridos, al levantamiento de los cad\u00e1veres\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Vacaflor<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Humberto\nVacaflor comienza su parte con el estilete de su soberbia &nbsp;iron\u00eda.\n\u00abEl Che en la \u00ednsula Barataria\u201d, es el metaf\u00f3rico t\u00edtulo general. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;Y es la\nhistoria de un pobre Sancho a quien lo empuj\u00f3 al pozo el humor de &nbsp;un\nduque caribe\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Explica que la\n\u00ednsula no estaba preparada para recibir a Sancho porque el duque no hab\u00eda hecho\nsu parte. Quiz\u00e1 s\u00f3lo fue elegida porque su ej\u00e9rcito era tan &nbsp;veloz para\ntomar el Palacio Quemado, &nbsp;como para huir ante invasores extranjeros,\nseg\u00fan se desprende de su historia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La cosa comenz\u00f3\ncon una parodia y termin\u00f3 en un drama tr\u00e1gico. &nbsp;Y como el Cid \u2013sostiene\nVacaflor- &nbsp;el pobre Sancho sigue acometiendo batallas despu\u00e9s de muerto.\nSin embargo, medio siglo m\u00e1s tarde, &nbsp;el mensaje de Sancho se ha convertido\nen una farsa abyecta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En las p\u00e1ginas\nsiguientes Vacaflor &nbsp;enerva su iron\u00eda perturbadora. Cuenta sus vivencias y\n&nbsp;describe con su habitual agudeza la tramoya de ese teatro que fue Camiri.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">He aqu\u00ed unas\nl\u00edneas destacables sobre la censura en la \u00abzona militar\u201d. El coronel\nEcheverr\u00eda fue elegido como censor, quiz\u00e1 por la feroz antipat\u00eda que sent\u00eda\nhacia los periodistas. Al principio hizo su labor a conciencia, pero con la\nllegada de m\u00e1s corresponsales, el diligente censor se agot\u00f3 y sus obligaciones\ndecayeron dram\u00e1ticamente. &nbsp;\u00abEs la primera vez en el mundo -concluye\nVacaflor- que la libertad de prensa se salv\u00f3 por la extenuaci\u00f3n intelectual del\ncensor\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tenemos al alcance, pues, un libro imperdible sobre aquellos a\u00f1os del Che que conmovieron a Bolivia y el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>P\u00e1gina Siete \u2013 3 de septiembre de 2017<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Luis Gonz\u00e1lez Quintanilla Para los periodistas bolivianos de la \u00e9poca, cuando el Che Guevara decidi\u00f3 implantar &nbsp;su guerrilla en nuestras monta\u00f1as del sudeste, se nos abrieron los caminos del gran mundo informativo. &nbsp; Personalmente a m\u00ed me toc\u00f3 participar en el &nbsp;libro The great rebel, de mi padre, Luis J. 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