{"id":1502,"date":"2026-06-30T14:30:17","date_gmt":"2026-06-30T18:30:17","guid":{"rendered":"https:\/\/desdeeltejado.com\/?p=1502"},"modified":"2026-06-30T14:32:09","modified_gmt":"2026-06-30T18:32:09","slug":"las-dos-orillas-narrativas-de-juan-carlos-salazar-el-escritor-que-surgio-del-periodismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/desdeeltejado.com\/index.php\/2026\/06\/30\/las-dos-orillas-narrativas-de-juan-carlos-salazar-el-escritor-que-surgio-del-periodismo\/","title":{"rendered":"Las dos orillas narrativas de Juan Carlos Salazar, el escritor que surgi\u00f3 del periodismo"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por Irene Selser *<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Conoc\u00ed a Juan Carlos Salazar hace a\u00f1os en M\u00e9xico, cuando se juntaron aqu\u00ed todos los exilios de Centro y Sudam\u00e9rica, en los a\u00f1os 70 y 80, huyendo activistas, escritores, m\u00fasicos, periodistas y profesores de las dictaduras militares de derecha que asolaron la regi\u00f3n. Hoy M\u00e9xico es casa y hogar de nuevos exiliados obligados a huir de nuevas dictaduras, ahora de izquierda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Celebro el encuentro aqu\u00ed este 25 de junio con Juan Carlos \u2013el Gato\u2013 Salazar, que fue un colega y amigo muy cercano de mi padre, el gran periodista e historiador argentino Gregorio Selser, quien falleci\u00f3 en M\u00e9xico a los 69 a\u00f1os, en agosto de 1991, pero de quien queda un legado de dos bibliotecas con su nombre en la FLACSO y en la Canciller\u00eda mexicana, y una hemeroteca que es tambi\u00e9n centro de estudio con tres millones de documentos, esta \u00faltima ubicada en el plantel Colonia Del Valle de la Universidad Aut\u00f3noma de la Ciudad de M\u00e9xico (UACM), bajo el nombre de CAMeNA\u2013Biblioteca Gregorio y Marta Selser. Lo menciono por la amistad y el cari\u00f1o que los uni\u00f3, y la misma pasi\u00f3n y entrega de ambos al oficio period\u00edstico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sabemos que, a lo largo de la historia, la relaci\u00f3n entre periodismo y literatura ha sido tan estrecha desde Jos\u00e9 Mart\u00ed y Rub\u00e9n Dar\u00edo a Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez, de Dickens a Hemingway, de Rodolfo Walsh en Argentina a Julius Fu\u010d\u00edk en Checoslovaquia, por mencionar s\u00f3lo a algunos, que es claro que el periodismo no es una actividad menor, sino una escuela esencial para acercarse al mundo, comprenderlo y narrarlo. As\u00ed lo hicieron tambi\u00e9n Honor\u00e9 de Balzac, Charles Dickens, los corresponsales de guerra Jack London, John Reed, George Orwell (1903-1950), el no menos magn\u00edfico Albert Camus; Truman Capote; Eduardo Galeano en Uruguay y el ya citado Rodolfo Walsh, pionero de la investigaci\u00f3n period\u00edstica moderna, asesinado en 1977 por la dictadura militar argentina, que nunca rebel\u00f3 d\u00f3nde est\u00e1n sus restos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las mismas caracter\u00edsticas que todos ellos compartieron est\u00e1n presentes en la obra literaria de Juan Carlos Salazar, como es la observaci\u00f3n directa de la realidad, habiendo permitido el periodismo conocer de primera mano los conflictos sociales y pol\u00edticos; una capacidad narrativa, trasladando las t\u00e9cnicas del periodismo a la literatura; un compromiso con el tiempo hist\u00f3rico, siendo testigos de transformaciones sociales, revoluciones o guerras; y una renovaci\u00f3n del lenguaje period\u00edstico, que a su vez se enriquece desde su propio rigor aprendiendo a convivir con las exigencias de la literatura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Le\u00ed con mucho placer los dos libros de cuentos de Juan Carlos Salazar, publicados en La Paz por Editorial Plural, el primero de ellos <em>Figuraciones<\/em>, que vio la luz en 2021 y el segundo, <em>Presagios<\/em>, que el autor acaba de presentar en la Feria Internacional del Libro de Santa Cruz de la Sierra, en Bolivia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En <em>Figuraciones<\/em>, el periodista reci\u00e9n convertido en escrito nos sumerge a lo largo de siete relatos en el imaginario rural boliviano, donde la realidad cotidiana se entreteje con la mitolog\u00eda, la memoria y la poes\u00eda. A trav\u00e9s de prosa cuidada y evocadora, Salazar dar vida a personajes y escenarios que revelan la riqueza, pero tambi\u00e9n la complejidad del mundo andino y campesino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde las primeras p\u00e1ginas, nos vemos envueltos en la atm\u00f3sfera de los pueblos y las haciendas, con una frontera muy difusa entre lo real y lo fant\u00e1stico. Es el caso del cuento \u201cCasilda\u201d, donde la protagonista es una ni\u00f1a que explora los l\u00edmites de la propiedad familiar y que, a trav\u00e9s de sus preguntas y su curiosidad, se revelan las creencias populares sobre duendes y esp\u00edritus. La narraci\u00f3n se enriquece con descripciones sensoriales: el aroma de los duraznos, el rumor de la acequia, el color de los maizales y el trasfondo de historias de amores tr\u00e1gicos que dotan al cuento de una dimensi\u00f3n m\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como buen periodista, la prosa de Juan Carlos se detiene en los detalles y en su respeto por la oralidad, y es como periodistas se nos exige ser fieles a la realidad, respetando en los di\u00e1logos las expresiones locales y los giros ling\u00fc\u00edsticos. Las voces de los protagonistas se alternan con la voz narrativa y an\u00f3nima del periodista; capaz de entrelazar rumores y leyendas colectivas, como en \u201cEl Triste Pizarro\u201d, cuya real tristeza se convierte en un s\u00edmbolo de la herencia emocional y social de los pueblos peque\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Temas universales como la muerte, la fe, el amor o la identidad, que muchas veces subyacen en la cr\u00f3nica period\u00edstica, aunque sin ser nombrados, se hacen presentes en <em>Figuraciones<\/em> desde una perspectiva local y concreta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En \u201c\u00bfAcaso crees en Dios?\u201d, el protagonista, apodado Jesusito, narra su experiencia como boxeador frustrado y actor improvisado de la Pasi\u00f3n de Cristo, mezclando la violencia policial, la marginalidad y la religiosidad popular. El cuento utiliza el humor, la iron\u00eda y la cr\u00edtica social para mostrar la complejidad de la fe y la supervivencia en contextos adversos que podr\u00edan ser cualquier de los nuestros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La obra tambi\u00e9n se adentra en la memoria hist\u00f3rica y pol\u00edtica de Bolivia y de Am\u00e9rica Latina, como en \u201cAqu\u00ed vive la muerte\u201d y \u201cEl espejo\u201d, donde la guerra, la revoluci\u00f3n y la figura del Che Guevara aparecen como tel\u00f3n de fondo de las vidas individuales. Los libros que como periodista escribi\u00f3 y coescribi\u00f3 el Gato Salazar sobre las dificultades para cubrir la guerrilla del Che Guevara en Bolivia, que entre 1966 y 1967 \u2013cuando el Gato ten\u00eda 21 a\u00f1os\u2013 intent\u00f3 crear desde ah\u00ed un foco revolucionario continental, se han convertido en una referencia clave para entender c\u00f3mo los medios locales e internacionales cubrieron la tragedia del m\u00edtico guerrillero argentino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A la vuelta de 60 a\u00f1os, Salazar recurre a la literatura para explorar lo que la cr\u00f3nica period\u00edstica, no pudo: la relaci\u00f3n entre utop\u00eda y desencanto, la heroicidad y la derrota; el sentido de la violencia y de la p\u00e9rdida, y la muerte como parte de una identidad que es la de todos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El estilo de Salazar es l\u00edrico y reflexivo, enriquecido con descripciones de la naturaleza, los rituales y las festividades rurales cargadas de simbolismo, pero tambi\u00e9n de una ternura y un humor que humanizan a los protagonistas. El cuento \u201cQuitapesares\u201d es un buen ejemplo de c\u00f3mo el autor utiliza objetos y costumbres \u2014como el mu\u00f1equito quitapesares de los ind\u00edgenas chiapanecos\u2014 para hablar de la nostalgia, el consuelo y la b\u00fasqueda de sentido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Figuraciones<\/em> es un libro que celebra la riqueza de la tradici\u00f3n oral y la imaginaci\u00f3n popular boliviana, al tiempo que reflexiona sobre los grandes temas de la existencia humana a partir de diferentes escenarios, referencias culturales y experiencias que \u00e9l mismo vivi\u00f3 como periodista, alimentando las historias a partir de su contacto directo o indirecto con otras realidades y geograf\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como en \u201cQuitapesares\u201d, donde el Gato deambula de la mano de sus personajes entre Hait\u00ed, La Habana Vieja, Santa Crist\u00f3bal de las Casas o Madrid. O en \u201cEl santo prestado\u201d, con la figura del bandolero mexicano Jes\u00fas Malverde, venerado como un santo popular, tal vez, tambi\u00e9n, por el Gato.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En otros relatos, como \u201cAqu\u00ed vive la muerte\u201d y \u201cEl espejo\u201d, se abordan temas y escenarios que remiten a la revoluci\u00f3n latinoamericana, la guerrilla y la vida en la selva, con referencias a Cuba, la figura, de nuevo, del Che y la experiencia del exilio o el desplazamiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cinco a\u00f1os despu\u00e9s, en el libro <em>Presagios<\/em>, el periodista se muestra ya como un escritor consumado, con una obra completa y madura, que, como afirman sus cr\u00edticos, comparte la elegancia y la riqueza verbal de Alejo Carpentier; el uso preciso de frases directas, a veces en tono r\u00edspido, seco, como lo hac\u00eda Juan Rulfo; descripciones preciosas y precisas de paisajes al modo de Hemingway o la narraci\u00f3n de una historia dentro de otra, al estilo de Jorge Luis Borges.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los seis cuentos de ese libro \u201cAlmanaque\u201d, \u201cBolero\u201d, \u201cEl viejo Casiano\u201d, \u201cSuplente\u201d, \u201cLa bicha\u201d y \u201cLegado\u201d, exploran las creencias, supersticiones y tradiciones relacionadas con los presagios, la Luna, los astros y las se\u00f1ales del destino en la cultura popular boliviana. Cada cuento aborda, desde una perspectiva \u00edntima y a veces nost\u00e1lgica, la manera en que las personas interpretan los signos del entorno y c\u00f3mo estos influyen en sus vidas, decisiones y destinos. Aqu\u00ed se entrelaza la memoria familiar, con la historia nacional y la mitolog\u00eda local, mostrando c\u00f3mo el pasado y las creencias ancestrales siguen presentes en la vida cotidiana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con un lenguaje cuidado y po\u00e9tico, Salazar alterna la primera persona en varios de los relatos, aportando cercan\u00eda. El tono es m\u00e1s reflexivo e incluso melanc\u00f3lico, en ocasiones, invitando a sumergirnos en la memoria y en la interpretaci\u00f3n de los signos y los s\u00edmbolos del destino. Est\u00e1n presentes de nuevo el humor, la iron\u00eda y la cr\u00edtica social, sobre todo en la forma en que se retratan las supersticiones y las contradicciones de la vida cotidiana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el pen\u00faltimo cuento, \u201cLa bicha\u201d, sobrecoge el trasfondo de la vida minera, la lucha del hombre contra la naturaleza y la pobreza, y c\u00f3mo las creencias populares influyen en la percepci\u00f3n del \u00e9xito y el fracaso; mientras que, en el \u00faltimo, \u201cLegado\u201d, el narrador \u2013que por momentos uno siente que es el mismo autor\u2013, revisa los papeles y libros heredados de su padre en lo que termina siendo una meditaci\u00f3n sobre la memoria, la herencia y la b\u00fasqueda de sentido, as\u00ed como sobre la fugacidad de la vida y la permanencia de los sue\u00f1os y las obsesiones familiares.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin deudas ya con el periodismo, Juan Carlos Salazar se vuelca enteramente en <em>Presagios<\/em> al ejercicio escritural reivindicando en estas p\u00e1ginas la sabidur\u00eda popular y la exploraci\u00f3n de la identidad a trav\u00e9s de la literatura en la forma de relatos breves que rescatan la riqueza de la tradici\u00f3n oral, la memoria familiar y la historia nacional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, esa aparente ausencia de deudas con el ejercicio del veterano cronista o el editor de notas internacionales, no significa que estos hayan desaparecido de su escritura. Al contrario, constituyen el cimiento sobre el que se sostiene toda su obra narrativa. La disciplina de observar con paciencia, aprender a escuchar las voces ajenas, reconocer el peso de los detalles y comprender que detr\u00e1s de cada historia individual late una realidad colectiva, son aprendizajes que s\u00f3lo una larga vida de reportero pod\u00eda convertir en ficci\u00f3n. En <em>Figuraciones<\/em>, esa experiencia se traduce en personajes profundamente humanos y en escenarios construidos con precisi\u00f3n. En <em>Presagios<\/em>, esos mismos recursos alcanzan una dimensi\u00f3n m\u00e1s introspectiva, donde la realidad ya no necesita ser documentada porque ha sido plenamente interiorizada y transformada en creaci\u00f3n art\u00edstica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed, los dos libros de cuentos de Juan Carlos Salazar dialogan entre s\u00ed como las dos orillas de una misma trayectoria y las dos orillas, a la vez, de dos formas de narrar. El primero revela c\u00f3mo la experiencia period\u00edstica alimenta la ficci\u00f3n con hechos, voces y memorias; el segundo demuestra que, una vez asimilado ese aprendizaje, el escritor puede trascenderlo para convertir la realidad en s\u00edmbolo, la memoria en imaginaci\u00f3n y la experiencia en una reflexi\u00f3n universal sobre el tiempo, el destino y la condici\u00f3n humana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No dudo en afirmar que, como sucede con los mejores escritores que antes fueron periodistas, Salazar ya no necesite escribir desde el periodismo para seguir benefici\u00e1ndose de todo lo que este le ense\u00f1\u00f3. De ah\u00ed que <em>Figuraciones<\/em> y <em>Presagios<\/em> puedan leerse tambi\u00e9n como el resultado de una larga conversaci\u00f3n entre los dos oficios: una conversaci\u00f3n en la que la precisi\u00f3n de la cr\u00f3nica se funde con la libertad de la imaginaci\u00f3n para dar vida a una obra que enriquece la narrativa boliviana contempor\u00e1nea y, desde luego, tambi\u00e9n la hispanoamericana, ya que la vida de Juan Carlos Salazar deambul\u00f3, asimismo, entre dos orillas geogr\u00e1ficas a ambos lados Atl\u00e1ntico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>*Texto le\u00eddo por la poeta, periodista y editora Irene Selser en el acto acad\u00e9mico \u201cEntre la narraci\u00f3n y el periodismo: La obra de Juan Carlos Salazar\u201d, realizado el 25 de junio en la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico (UNAM), en el marco del seminario \u201cExplicar y narrar: nuevas narrativas de la investigaci\u00f3n\u201d, organizado por el Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM y la Universidad de Calgary.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Irene Selser * Conoc\u00ed a Juan Carlos Salazar hace a\u00f1os en M\u00e9xico, cuando se juntaron aqu\u00ed todos los exilios de Centro y Sudam\u00e9rica, en los a\u00f1os 70 y 80, huyendo activistas, escritores, m\u00fasicos, periodistas y profesores de las dictaduras militares de derecha que asolaron la regi\u00f3n. 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